Patricia Conde define con un solo término clínico a los hombres que la insultan por su físico
También habló con naturalidad sobre el paso del tiempo y el envejecimiento, al que define como un privilegio.
Patricia Conde ha vuelto a alzar la voz contra los ataques que recibe por su apariencia física y la forma en la que decide mostrarse en público. La actriz y presentadora ha reflexionado abiertamente en el podcast de El sentido de la birra, sobre la presión que muchas mujeres sufren para encajar en un molde ajeno y ha señalado, sin rodeos, el perfil de quienes la atacan con insultos: los califica directamente como “psicópatas”.
Y es que, la actriz asegura no entender por qué, mientras no se haga daño a nadie, sigue siendo cuestionada por decisiones tan básicas como la ropa que elige llevar. “No quiero provocar ni destacar por ser la más sexy”, viene a decir, sino simplemente vestirse de manera cómoda y coherente con quién es, sin disfraces ni imposiciones.
La presentadora subraya la diferencia entre interpretar un papel —para lo que se ha formado y trabajado durante años— y mostrarse como persona. Considera incoherente que se le exija una imagen hipersexualizada en contextos donde no hay un guion ni una justificación profesional que lo respalde. “Si me visto como otros quieren, dejo de ser yo”, resume su postura.
También habló con naturalidad sobre el paso del tiempo y el envejecimiento, al que define como un privilegio. Para ella, cumplir años solo tiene sentido si va acompañado de salud, energía y autonomía. La idea de una vejez activa, con capacidad para disfrutar de la vida y de los suyos, le resulta atractiva; no así una imagen asociada al deterioro y la dependencia.
En cuanto a los insultos que recibe, la actriz explicó que en más de una ocasión ha intentado dialogar con quienes la atacan. En algunos casos, asegura que ha encontrado detrás frustración y rechazo personal.
“Me llegaron a decir que me odiaban porque una mujer como yo nunca se fijaría en alguien como ellos”, relata. Es en ese punto donde utiliza un término clínico contundente para describir esa actitud: psicopatía, entendida como una reacción agresiva nacida de la negación y el resentimiento.