Rosalía, ausente, arrasa en los Premios de la Academia de la Música: ocho nominaciones, ocho premios
La cantante catalana se convirtió en la gran protagonista de la noche gracias a ‘Lux’, mientras Leiva, Lia Kali o Joan Manuel Serrat también dejaron algunos de los momentos más comentados de la gala.

Rosalía ganó, aunque no apareció.
Ni pasó por la alfombra roja. Ni actuó. Ni dejó un vídeo grabado. Ni siquiera envió un mensaje de agradecimiento.
Y aun así fue, con muchísima diferencia, la gran protagonista de los III Premios de la Academia de la Música de España.
La artista catalana firmó este martes un pleno absoluto en la gala celebrada en IFEMA: ocho nominaciones y ocho premios para coronarse definitivamente como la gran reina de esta edición gracias a Lux, el disco que ha dominado prácticamente toda la temporada musical.
Rosalía se lleva absolutamente todo
La cantante ganó algunos de los galardones más importantes de la noche: artista del año, álbum del año, canción del año por La perla, mejor álbum pop, mejor canción pop, compositora del año, mejor videoclip y y productora del año.
Un dominio tan aplastante que terminó convirtiendo su ausencia en uno de los temas más comentados de toda la gala. Porque mientras su nombre sonaba constantemente en el escenario, ella nunca llegó a aparecer.
Fue José María Barbat, presidente de Sony, quien terminó recogiendo uno de los premios en su nombre y quien intentó explicar la situación.
"A pesar de su agenda, se ha hecho todo lo posible hasta el último momento para que estuviera aquí", aseguró.
Una gala llena de ausencias importantes
La de Rosalía no fue ni mucho menos la única ausencia llamativa.
Los premios volvieron a dejar una sensación extraña: una industria musical enorme intentando consolidar unos galardones todavía jóvenes… pero con muchas de sus grandes estrellas lejos del evento.
No estuvieron tampoco Aitana, Rusowsky o Guitarricadelafuente, pese a ser algunos de los nombres más fuertes del panorama actual. Tampoco acudió el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
Y eso hizo que parte de la conversación en redes terminara girando alrededor de una pregunta recurrente: por qué estos premios todavía no consiguen el peso mediático y simbólico que sí tienen los Goya en el cine.
Leiva emociona hablando de Robe
Uno de los momentos más comentados de la noche lo dejó Leiva.
El músico madrileño se llevó tres premios -y un cuarto indirecto por el diseño de Gigante- en una gala marcada además por la preocupación por el estado de salud de su padre, hospitalizado aunque "aparentemente fuera de gravedad".
Al recoger el premio por Caída libre, su colaboración con Robe Iniesta, dejó además uno de los discursos más emotivos.
"Esto le pertenece a mi amigo", dijo sobre el exlíder de Extremoduro.
La gala arrancó precisamente con un homenaje musical a Robe, recientemente fallecido, interpretado por artistas de estilos completamente distintos.
Joan Manuel Serrat, el gran momento simbólico
Aunque probablemente el instante más solemne llegó con Joan Manuel Serrat.
El histórico cantautor recibió el primer premio de honor de la Academia de la Música con todo el auditorio puesto en pie.
Serrat recordó sus orígenes humildes -"hijo de obreros y nieto de campesinos"- y habló de sus más de 60 años de carrera con una mezcla de emoción y humor.
Incluso bromeó diciendo que preferiría recoger el premio a artista revelación, pero también dejó una reflexión mucho más seria sobre el momento actual del mundo: "A saber dónde estaremos dentro de un año con este mundo loco, demente y cretino".
La gran sensación que dejó la noche
La gala terminó confirmando algo que ya parece evidente dentro de la música española: Rosalía sigue ocupando un lugar completamente aparte. Incluso cuando no está. Porque mientras otros artistas llenaban escenarios, daban discursos o actuaban en directo, toda la noche giró igualmente alrededor de ella.
Y eso quizá explica mejor que ningún premio el enorme peso que sigue teniendo dentro de la música española actual.
