Los jueces chinos coinciden contra los despidos por IA: tres sentencias modelo declaran que la inteligencia artificial debe servir para "liberar el trabajo", no para recortar plantilla
La modernización de las empresas no significa que los trabajadores pierdan sus derechos.

China, junto a EEUU, lidera las inversiones en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, los jueces del gigante asiático han dictado en los últimos meses tres sentencias modelo que apuntan a servir de protección para los trabajadores chinos ante la incorporación de la nueva tecnología a las empresas.
El más reciente de esos pronunciamientos judiciales ha corrido a cargo del Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou, que ha declarado como ilegal el despido de un empleado al que la compañía en la que trabajaba quiso reemplazar por IA.
Tal y como recoge The New York Times, desde el mencionado tribunal han expresado que "el desarrollo de la tecnología de inteligencia artificial debe aplicarse a la liberación del trabajo, la promoción del empleo y la mejora del nivel de vida de las personas". Ello no es compatible con los despidos, que en cualquier caso deben ir asociados a la debida indemnización.
En este caso concreto, un trabajador de 35 años con casi tres años de antigüedad en la empresa fue propuesto para ser trasladado a un puesto de inferior nivel en el que pasaría de cobrar el equivalente a 3.200 euros al mes a percibir tan solo 1.900 euros mensuales.
El afectado, que trabajaba como supervisor de calidad de modelos de IA en una empresa de tecnología financiera, se negó a aceptar ese gran recorte en su sueldo. Seguidamente, la compañía le despidió como consecuencia del inicio de una reorganización interna que implicaba una reducción del personal.
"Las empresas deben tener en cuenta la protección de los derechos e intereses legítimos de los trabajadores"
Tras ser llevada a los tribunales por el trabajador despedido, la empresa trató de acogerse a una cláusula de la ley china de contratos laborales que incluye el "cambio sustancial en las circunstancias objetivas" entre las causas que justifican la rescisión de un contrato.
Sin embargo, el Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou ha respondido a ese argumento señalando que "la legislación laboral permite a los empleadores realizar cambios tecnológicos y modernizar sus operaciones, pero también debe tener en cuenta la protección de los derechos e intereses legítimos de los trabajadores".
En consecuencia, la compañía ha sido condenada a pagar una indemnización de aproximadamente 33.000 euros al empleado que fue despedido para ser sustituido por la IA.
