Las locas teorías sobre quién debería heredar el trono de noruega ante los escándalos de la familia real: una señala al primo favorito de Felipe VI
Ante la amistad de Mette-Marit con Epstein y la gestión de la familia del príncipe heredero Haakon del Caso Marius, hay quien busca alternativas.
Numerosas monarquías cayeron en el siglo XX. En el caso de la española, dijo adiós en 1931, pero regresó casi medio siglo después y ahí sigue. Otras que parecían sólidas, como la noruega, afrontan el segundo cuarto del siglo XXI en su peor momento. No se puede decir que la monarquía del país nórdico esté en peligro, pero su posición es delicada.
Cuando se conoció la relación entre Haakon y Mette-Marit hubo grandes críticas por ella considerada inadecuada como princesa heredera. El propio Haakon fue consciente de que pudo haber puesto en riesgo la corona, pero al final hubo boda, dos hijos y todo parecía ir bien. Pero no...
El juicio contra Marius Borg Høiby, el hijo que Mette-Marit tuvo de soltera y que fue criado como uno más en la familia del príncipe heredero, provocó una caída en la popularidad de la monarquía, y sobre todo de Haakon y Mette-Marit. Pese a ello, todos aprobaban.
Sin embargo hubo una especie de tormenta perfecta cuando justo antes del comienzo del proceso contra Marius, el departamento de Justicia de Estados Unidos reveló tres millones de archivos de Epstein. En ellos aparecía mencionada Mette-Marit en más de mil ocasiones. Había una intensa correspondencia vía email entre la consorte y Epstein que dejaba claro que su vínculo había sido cercana y había durado más de lo que había confesado.
Mette-Marit mintió y se relacionó con el criminal sexual cuando ya había sido condenado por primera vez. ¿Quedan más cosas por saber? Esa es la clave, pero mientras tanto la casa real noruega trató de salvar los muebles con un comunicado en el que pidió perdón nuevamente y añadió que quiere dar explicaciones, pero más adelante porque ahora no se encuentra en condiciones.
Mientras tanto, han crecido las voces que señalan que Mette-Marit no puede ser reina consorte cuando llegue el momento. Según una encuesta para VG, un 44% los noruegos creen que no debería ser reina, mientras que un 32,2 asegura que sí. En cuanto a la continuidad de la corona, un 60,9% la sigue apoyando frente a un 72 que la respaldaba el año anterior.
Mientras tanto, el Storting votó a favor de mantener la monarquía por 141 frente a 26. Es algo común que el parlamento se someta a esta votación al comienzo de un nuevo mandato. Lo curioso es que coincidió con esta crisis.
Por tanto, casi media noruega no quiere a Mette-Marit como reina, pero sí quieren mantener la monarquía. Pero, ¿qué pasará cuando muera Harald? La línea sucesoria establece que el próximo monarca será Haakon, y después de él su hija Ingrid Alexandra.
Sin embargo, las críticas también han sido les han afectado a ellas. Haakon ha sido cuestionado por su gestión del caso Marius. Sus declaraciones han ayudado por un lado, pero por otro ha priorizado la familia por delante de la corona, lo que le ha granjeado críticas.
Y luego está Ingrid Alexandra, la futura heredera, que no solo fue fotografiada visitando a su hermano Marius junto a sus padres en el hospital en el que fue ingresado tras ser detenido antes del juicio, sino que se convirtió en el centro de la polémica cuando cargó contra la prensa en su cuenta privada de Instagram, donde uno de sus 800 seguidores filtró sus palabras a la prensa.
Por todo ello se han alzado voces contra Haakon y su heredera. Claro que son comentarios en redes sociales que no van a ningún sitio y no son más que teorías y deseos que no se van a producir. Salvo catástrofe, a la muerte de Harald V seguirá habiendo monarquía y será rey su hijo Haakon, y posteriormente Ingrid Alexandra I.
Teoría 1: Línea de Haakon sí, pero Ingrid Alexandra no:
Sverre Magnus de Noruega sería para algunos un futuro rey perfecto. El segundo hijo de Haakon y Mette-Marit, nacido en 2005, no tiene escándalos, cuenta con buena imagen y no se ha metido en problemas como su hermana Ingrid Alexandra.
No ha hablado de más, no visitó a Marius y por tanto se ha apartado de tan espinoso asunto. Además, se ha marchado de Noruega para seguir con su vida previsiblemente en Italia.
Por otro lado, los planes para él parecen haber ido cambiado. No se le dio tratamiento de Alteza Real ni forma parte de la casa real. La idea era que se labrara una carrera al margen de la corona y que ganara su propio dinero, a ser posible sin causar polémicas como su tía Marta Luisa.
Sin embargo, entre falta de efectivos y envejecimiento y problemas de salud de los pocos que están, Sverre Magnus ha ido asumiendo visibilidad en la familia real, por lo que quizá termine con un papel importante, aunque no como monarca.
Teoría 2: el príncipe 'danés' que se quedó sin trono, pero le ofrecen otro
Los más críticos opinan que la corona no debería caer en manos ni de Haakon, ni de su descendencia. Lo de Marta Luisa de Noruega ya ni se lo plantean. Así que hay quien ha pensado en volver a apostar por un príncipe danés.
“Noruega necesita revisar su historia y poner a un príncipe danés en el trono. Tengo uno en mente que es perfecto”, indicó la tuitera @Seraph7953 junto a una foto de Pablo de Grecia, que efectivamente es 'danés'.
No es que el primo favorito de Felipe VI sea considerado para esto como danés por ser hijo de Ana María de Dinamarca, sino porque desciende de Guillermo de Dinamarca, que terminó siendo Jorge I de Grecia, primer rey de los helenos de la dinastía Glücksburg.
El segundo hijo de Christian IX de Dinamarca, considerado el abuelo de Europa, fue elegido rey por la Asamblea Nacional de Grecia, aunque no perdió el título de príncipe de Dinamarca, que se fue transmitiendo por línea masculina, por lo que Pablo es jefe de la casa real griega y príncipe de Dinamarca.
¿Y qué tiene que ver con Noruega? Pues que otro príncipe danés se convirtió en rey del país vecino. En 1905 se disolvió la unión entre Suecia y Noruega y se buscó a un candidato para reinar.
Carlos de Suecia rechazó serlo por la negativa de su padre, el rey Óscar II, así que se propuso a otro Carlos, pero de Dinamarca. El hijo de Federico VIII de Dinamarca era una buena opción. Además estaba casado con Maud de Gales, hija de Eduardo VII de Reino Unido, lo que le daba puntos al asegurar buena relación con los británicos.
Noruega aprobó en un referéndum que hubiera monarquía por un 79 por ciento a favor. Entonces el Parlamento le ofreció la corona. El 18 de noviembre de 1905, un príncipe danés se convirtió en rey de Noruega con el nombre de Haakon VII. El rey Harald es su nieto.
Así que siguiendo esta teoría, con esta rama danesa torcida, hay que buscar a otro danés, y ese es Pablo de Grecia. ¿Tiene sentido? No mucho, y desde luego él con ser jefe de la casa real griega ya tiene bastante.
Teoría 3: otro príncipe danés que tampoco tiene trono, ni querrá tenerlo
Hay una ampliación del planteamiento anterior y es buscar a otro príncipe danés, pero no tan lejos como con Pablo de Grecia. Se trata de un primo carnal de este, Joaquín de Dinamarca, hijo de la reina Margarita II y hermano del rey Federico X.
@hipolita_pena señala que "una solución alternativa a los problemas con la realeza de Noruega: simplemente deshacerse del desastre de familia que tienen actualmente e importar un príncipe de Dinamarca como lo hicieron hace 121 años", añadiendo una foto de Joaquín y Marie de Dinamarca.
¿Tiene sentido? Pues tampoco. De momento Joaquín de Dinamarca tiene bastante con regresar a su país de origen en 2027, cuando termina su trabajo como agregado de la industria de defensa en la Embajada de Dinamarca en Washington D. C., cubriendo tanto Estados Unidos como Canadá.
Así lo confirmó su mujer, Marie de Dinamarca, en una entrevista con Billed-Bladet en la que anunció que la pareja y sus hijos Henrik y Athena vuelven a su país tras un exilio que empezó en París en 2020. "Tenemos muchísimas ganas de volver. Ha sido muy emocionante estar fuera del país y poder apoyar a Dinamarca en el extranjero". Tienen muchas ganas de volver a casa y no de reinar en otro sitio, lógicamente.
Así que por mucha teoría que haya, la realidad es que de momento la monarquía en Noruega se va a mantener, y que a la muerte de Harald V, que ha expresado su deseo de reinar hasta el final de sus días, le sucederá Haakon,y después su hija Ingrid Alexandra. ¿Será Mette-Marit reina consorte? Eso ya genera más dudas... El tiempo lo dirá.