Los indicios por los que la jueza consideraría a Jonathan Andic presunto autor de la muerte de su padre: dinero, premeditación, la huella y un deseo incumplido
La jueza que investiga la muerte del fundador de Mango señala en su auto por qué las pruebas parecen indicar que Jonathan Andic está detrás.
Cuando se conoció que Isak Andic había fallecido al caerse por un precipicio de unos 150 metros haciendo senderismo con su hijo mayor en Montserrat, Barcelona, se pensó que se había tratado de un desgraciado accidente. Jonathan Andic, que fue quien avisó a los servicios de emergencia, declaró que no vio nada porque iba delante, pero sí escuchó un resbalón.
La causa se archivó provisionalmente en enero de 2025, pero dos meses más tarde volvió a abrirse el caso y desde entonces se ha llevado a cabo una investigación que llevó a que Jonathan Andic fuera detenido este 19 de mayo. El heredero de Mango pasó a disposición judicial y se le impuso una fianza de un millón de euros que no tardó en consignar.
Andic pudo dormir en casa, pero la investigación contra él por el presunto homicidio de su padre prosigue. Además, se ha levantado el secreto de sumario, por lo que se han podido conocer los indicios que llevan a la jueza a creer que la muerte del fundador de Mango fue un homicidio.
Mientras la defensa del investigado ha indicado que vincular a Jonathan con la muerte de su padre es "una conjetura inconsistente y dolorosa que estigmatiza a un hombre inocente", la jueza que investiga la muerte de Isak Andic concluyó en su auto que hay indicios de que Jonathan pudo haber matado a su padre.
"Existen indicios suficientes para considerar al investigado como autor responsable de un delito de homicidio con resultado de muerte", señala Raquel Nieto Galván, Magistrada Jueza de los Tribunales de Instancia e instrucción de Martorell número 5, que va señalando los indicios que le llevan a hacer esta afirmación.
Las contradicciones de Jonathan Andic
El investigado, Jonathan Andic, incurrió en contradicciones. Hay más. El heredero llamó a emergencias para dar la voz de la alarma y le dio una versión distinta a la que ofreció a la persona que le llamó después y a los Mossos.
En la primera declaración prestada el 14 de diciembre de 2024, cuando ocurrieron los hechos, declaró que se adelantó unos cuatro o cinco metros por delante de su padre, que su padre se paró para hacer unas fotografías con su teléfono móvil y no lo tenía a la vista, y mientras caminaba escucho un ruido de piedra cayendo, se giró, vio un cuerpo rodando entre los matorrales, y escuchó un fuerte golpe y un gemido de dolor de su padre".
Sin embargo, 15 días después, el investigado declaró que padre e hijo tenían la costumbre de hablar cuando paseaban juntos. Que este recorrido senderista lo había realizado dos semanas antes y que su padre había utilizado el móvil al comenzar la ruta y que desde entonces no le vio cogerlo más.
Dijo además que padre e hijo tenían buena relación y que no existían desavenencias entre ellos, ni personales ni profesionales, ni siquiera después de que el fundador volviera a asumir responsabilidades al darse cuenta de que su hijo todavía no estaba a la altura.
Sin embargo, las pruebas dicen otra cosa. Isak utilizó el móvil al principio de la ruta y después no volvió a usarlo. Es decir, habría mentido en la primera declaración. Además, no habría podido quedarse detrás haciendo fotos como mantuvo su hijo en un primer momento. "Respecto de que no pudo ver con claridad, que vio un bulto, es poco probable que si iban caminando juntos, que no lo viera caer", añade el auto.
En cuanto a haber estado en la ruta por Montserrat dos semanas antes, el investigado habría mentido también porque la localización muestra que el vehículo de su propiedad estuvo en el lugar de los hechos los días 7, 8 y 10 de diciembre, tres veces pocas jornadas antes de la excursión con su padre que terminó en tragedia.
"Con respecto de la crisis sufrida en el año 2015, si comportó, y así lo corroboran varios testigos, una crisis a nivel profesional, personal y familiar, sobre todo con el padre, el cual aparta al hijo de la empresa y volvió el padre a dirigir la empresa", apunta la jueza.
La huella sospechosa y la caída 'de tobogán' que cuestionan que fuera fortuito
El auto habla también del análisis que los Mossos d'Esquadra de Montaña realizaron donde comenzó la caída del fundador de Mango, donde se estudió una marca en el terreno donde podría haber resbalado la víctima.
Sin embargo, realizaron diez simulacros tras los que la conclusión fue que para generar esa huella había que frotar la suela de las zapatillas cuatro veces al menos en los dos sentidos. Es decir, la marca se habría realizado de forma deliberada y no pudo ser de forma fortuita. Además, el camino por el que transitaban padre e hijo no era complicado ni se necesitaba un calzado específico.
El auto judicial recuerda que el informe forense determina que la caída del fallecido "es como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante, todas las lesiones del resbalón son en el lazo derecho y en forma ascendente. No presenta lesiones en las palmas de las manos, se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante". Es decir, se pone en cuestión que la caída fuera fortuita.
Un cambio de móvil sospechoso
Por si fuera poco, Jonathan Andic cambió de móvil el 25 de marzo de 2025, lo que para la jueza es sospechoso. "El terminal antiguo le fue robado en Quito (Ecuador) en un viaje relámpago que realizó de ida y vuelta" del 24 al 26 de marzo de 2025.
Las fechas de la desaparición del antiguo terminal coinciden con la información dada por los medios de comunicación de la reapertura del expediente judicial. El auto añade que los Mossos "han hecho las gestiones pertinentes para determinar la pérdida o sustracción del terminal antiguo, siendo el resultado negativo".
La mala relación entre padre e hijo
La jueza no ha dejado pasar que en análisis de los Whatsapp refleja que el motivo principal de la mala relación entre padre e hijo es la obsesión que el investigado tiene por el dinero, "hasta el punto de pedirle una herencia en vida que el padre señor Andic se ve obligado aceptar para continuar teniendo relación con su hijo".
Y aquí viene un asunto importante: un cambio de testamento y una fundación. A mediados de 2024, Jonathan fue conocedor de que su padre "tenía intención de cambiar el testamento creando una Fundación para ayudar a las personas necesitadas". Esa fundación no llegó a constituirse, por lo que fue un sueño incumplido para Isak Andic, fallecido a los 71 años habiendo triunfado en los negocios, pero sin haber podido crear este legado.
Añade el auto que Jonathan "pretende reconciliarse y reconoce que su actitud con el dinero no es la correcta. El padre en un intento de reconciliarse con su hijo acepta la excursión que su hijo le propone para hablar los dos solos".
Los indicios contra Jonathan Andic
Con todo ello, la jueza afirma en su auto que hay una serie de indicios que podrían implicar a Jonathan Andic en la muerte de su padre. Ellos son:
- La mala relación el hijo con el padre.
- La existencia de un posible móvil económico con la creación de la fundación.
- Una planificación y estudio previo del lugar de los hechos.
- Un intento de crear una situación y circunstancias concretas lo más discretas posibles previamente a los hechos, en el mismo momento y durante los minutos posteriores a la caída.
- Las diferentes versiones y afirmaciones que no se corresponden con la realidad en el día de los hechos.
- Las lesiones que se reflejan en la autopsia y que descartan prácticamente que la caída fuese producto de un resbalón o tropiezo.
- La obsesión del investigado por el dinero.
- La manipulación emocional del hijo sobre su padre para conseguir sus objetivos económicos.
- Haber verbalizado en sus escritos sentir odio, rencor, ideas de muerte, y culpabilizar de su situación a su padre.
- Encontrar una solución única para recibir la herencia en vida, o que la figura del padre deje de existir de pensamiento o en vida.