Así puedes lucir suaves e hidratadas las zonas de la piel que no has cuidado durante el invierno
Sí, lo has adivinado, son los codos, las rodillas y los talones.
Con mayor o menor dedicación, todos hemos adoptado rituales de cuidado de la piel de nuestra cara y somos conscientes de que también hemos de hacerlo con la del resto del cuerpo, protegiéndola de sol, hidratándola y nutriéndola. Pero cuando llega el momento de abrir el armario de verano, de sacar vestidos, sandalias y bañadores, hay una realidad que se repite año tras año: no hemos prestado la suficiente atención a algunas zonas de nuestro cuerpo que delatan la falta de cuidados.
Nos estamos refiriendo a codos, rodillas y talones, zonas que pasan desapercibidas durante el invierno y que, con la llegada del buen tiempo, vuelven hacerse visibles cuando aligeramos nuestros estilismos para hacer frente a las altas temperaturas del verano.
¿Y qué le pasa a la piel de esas áreas? "Pues que el roce constante de la ropa, la acumulación de células muertas y una menor producción natural de lípidos hacen que estas tengan una textura más áspera, deshidratada y apagada", explican desde la marca de productos dermatológicos de origen natural Saluvital. "Los codos y las rodillas, sometidos además a continuos movimientos, pierden elasticidad con mayor facilidad, mientras que los talones, cuya piel es naturalmente más gruesa para soportar la presión al caminar, suelen presentar sequedad y rugosidad visibles", añaden.
Además de tratar esas zonas con los productos adecuados, como su crema manteca de karité especial para zonas castigadas, Juan Manuel Mata, director científico de Saluvital, ofrece tres consejos para cuidarlas y lucirlas suaves e hidratadas.
1. Exfoliar la piel de estas zonas cada semana: mejorarás la apariencia y textura de la piel que, en codos y rodillas tiende, además, a oscurecerse por la acumulación de células muertas. Un cepillo exfoliante o un guante de crin para eliminar las células muertas son opciones perfectas.
2. Hidratar a diario: es muy importante utilizar productos específicos para estas zonas diariamente, sobre todo por la noche, momento en el que la piel se resetea, para que se nutran en profundidad.
3. Aplicar los productos con un masaje: de esta forma se aliviarán tensiones de estas zonas sometidas a fricciones constantes, mejorarán la circulación y, en el caso de los pies, aliviarán el soporte continuo del peso corporal.