Ana Molina Ruiz, dermatóloga: "Andar descalzos contribuye a mejorar el equilibrio, la postura y la propiocepción"
Recomienda recuperar el hábito de andar descalzo en casa.

La dermatóloga PhD y divulgadora científica Ana Molina Ruiz, ha publicado un vídeo en su perfil de TikTok @dr.anamolina donde ha puesto el foco en una práctica cotidiana que, según explica, puede aportar importantes beneficios para la salud.
Se trata de caminar descalzo en casa. Sí, eso que a tantas madres y padres suelen decir que no hay que hacer. La especialista recuerda que los pies constituyen una compleja estructura formada por más de 100 músculos, tendones y ligamentos que necesitan actividad para mantenerse fuertes y funcionales.
"Cuando andamos descalzos activamos todas estas estructuras, lo que contribuye a mejorar el equilibrio, la postura y la propiocepción, es decir, la capacidad del cuerpo para percibir su posición y movimiento en el espacio", señala Molina. La experta advierte de que el estilo de vida actual mantiene los pies encerrados durante gran parte del día en calzado que, en muchos casos, no respeta su anatomía natural.

Factores que no benefician
Entre los principales problemas, destaca que los zapatos de punta estrecha comprimen los dedos y favorecen la aparición de juanetes; los tacones alteran la alineación corporal y aumentan la carga sobre las rodillas; y las chanclas obligan a los dedos a realizar un esfuerzo constante para sujetarlas al caminar.
"Cuanto más tiempo pasamos utilizando este tipo de calzado, menos trabajan nuestros pies y más puede resentirse nuestra postura", explica y advierte Molina Ruiz que cuenta con más de 20 años de experiencia como profesional.
Tres recomendaciones para unos pies más sanos
Como parte de sus consejos para cuidar la salud de los pies, Ana Molina propone incorporar pequeños hábitos al día a día:

- Caminar descalzo siempre que sea posible, especialmente dentro de casa, para estimular la musculatura y mejorar la estabilidad.
- Utilizar calcetines antideslizantes de cinco dedos o calzado minimalista de interior durante los meses más fríos, permitiendo que los pies mantengan una posición más natural.
- Ponerse los calcetines o los zapatos de pie y a la pata coja, sin apoyos, una sencilla práctica que ayuda a entrenar el equilibrio de forma cotidiana.
No obstante, la dermatóloga recuerda que existen situaciones en las que es preferible proteger los pies. En espacios compartidos como gimnasios, piscinas o duchas públicas, recomienda utilizar calzado adecuado para evitar el contagio de verrugas plantares, infecciones por hongos o determinadas bacterias.
