Menos azúcar, pasta y arroz, y más frutas y legumbres: todos los cambios en los menús escolares
El plazo de adaptación vence y a partir de este jueves los colegios tienen que aplicar la normativa que pretende mejorar la alimentación infantil en los colegios.

Los menús escolares van a ser muy distintos a partir de ahora. Los colegios e institutos públicos, concertados y privados han tenido que adaptar su oferta alimenticia tras la entrada en vigor de un nuevo decreto que fija criterios más estrictos sobre lo que se puede servir a los alumnos. La medida no ha sido inmediata: se anunció hace un año pero se concedió a los centros un plazo de 12 meses para adaptarse a la nueva realidad. El tiempo ha terminado y los menús serán muy distintos a partir de este jueves en todos los centros.
Es importante reseñar que la nueva normativa, impulsada por el Ministerio de Consumo, no solo afecta a los alimentos que se sirven en el plato, sino también a la forma de entender la alimentación entre los más jóvenes. Más allá de los comedores de los centros educativos, se pretende ampliar la oferta alimentaria de cafeterías y máquinas de vending. Asimismo, responde a una realidad preocupante: el bajo consumo de frutas y verduras, y el aumento de dietas poco equilibradas.
Fin de los excesos
Probablemente, el cambio más destacado y simbólico del nuevo decreto sea la eliminación de productos poco saludables: las bebidas azucaradas y la bollería industrial desaparecen del entorno escolar, especialmente en cafeterías o máquinas expendedoras. En resumidas cuentas, no se podrán vender productos que superen un contenido máximo de 5 gramos de azúcares por porción envasada y que incumplan los criterios recomendados por organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS). El Huffpost recogió algunas de estas nuevas normas:
- El valor energético por porción envasada no debe superar las 200 kilocalorías: considerando que el alumnado de 4 a 16 años tiene unas necesidades energéticas de 2.000 kilocalorías diarias, la oferta de almuerzo de media mañana y merienda no debe proporcionar más del 10% del total de la energía diaria.
- Las kilocalorías que procedan de la grasa no pueden superar el 35% de la porción fijada.
- En el caso de las grasas saturadas, las kilocalorías con esta procedencia no pueden superar el 10%.
- En cuanto a la sal, el máximo debe ser 0,5 grados (0,2 gramos de sodio) para la mencionada porción de 200 kilocalorías.
- Para los azúcares añadidos o libres, el mismo porcentaje, el 10% como máximo de las kilocalorías.
Esta medida refuerza la idea de que el azúcar debe reducirse al máximo, y no solo por una cuestión de salud física, sino académica. Según informa Cadena SER, el consumo elevado de azúcar influye directamente en el rendimiento cognitivo. "Los expertos señalan que provoca subidas rápidas de energía seguidas de bajones, lo que dificulta mantener la atención o la concentración", reza el medio de comunicación. Estas alteraciones afectan a funciones ejecutivas como la capacidad de concentrarse, resolver problemas o mantener el foco. "Reducir el azúcar no es solo una cuestión nutricional, sino también académica".
Menús más equilibrados
El decreto contempla nuevos protagonistas en los menús escolares. Las hortalizas y las legumbres se coronan como imprescindibles en los primeros platos, mientras que la pasta y el arroz reducen su presencia a una vez por semana. Además, el pescado gana terreno y se refuerza como opción habitual (entre una o dos veces por semana). En la actualidad, según los datos ofrecidos por las propias comunidades autónomas, hasta el 14% de los centros escolares incumplía la recomendación de servir legumbres al menos una vez a la semana.
De esta forma, el Real Decreto, consultado por este periódico, apunta a que todos los centros educativos deben considerar el consumo diario de fruta y verdura fresca: al menos el 45% de la fruta y hortalizas que se sirvan deben ser de temporada, "para fomentar modelos de comedores más saludables y más sostenibles, y, al mismo tiempo, para reforzar la producción local".
Revolución en la cocina
Tal y como informa la revista Hostelería de Salamanca, otro de los aspectos clave en esta nueva normativa son las nuevas tecnicas de cocina. A partir de este jueves, se priorizarán los métodos más saludables como el horneado, la plancha o el vapor. De este modo, se pretende reducir la presencia de fritos y disminuir el uso de la sal, portenciando el sabor con hierbas y especias saludables o utilizando aceites de calidad como el de oliva virgen extra.
Además, los centros deberán ofrecer menús adaptados a todo el alumnado, incluyendo opciones para alergias, intolerancias o necesidades médicas, así como propuestas que respeten motivos religiosos, éticos o culturales.
