Borja Bandera, médico endocrinólogo: "Vivimos una gran crisis de confort a 22 grados con trabajos sedentarios y nuestros niveles basales de estrés son mucho más bajos de lo que creemos"
El especialista arroja luz sobre la verdadera ciencia de la longevidad y explica por qué exponer a nuestro cuerpo a la incomodidad puede ser la clave para vivir más y mejor.
Vivimos inmersos en una sociedad cada vez más orientada hacia el estilo de vida saludable, convirtiendo la longevidad en uno de los pilares fundamentales de las últimas décadas. El objetivo principal de la población ya no es solo soplar más velas, sino llegar a la vejez siendo plenamente funcionales y con una excelente calidad de vida. Sin embargo, esta enorme avalancha de interés también ha traído consigo una auténtica epidemia de desinformación en redes sociales.
Para poner un poco de rigor médico sobre la mesa, el endocrinólogo Borja Bandera ha abordado este tema en una reciente entrevista para el podcast Vital, un espacio de divulgación creado y dirigido por el cardiólogo clínico José Abellán.
Como especialista dedicado a diagnosticar y tratar enfermedades del sistema hormonal, metabólico y nutricional, Bandera aterriza el concepto de la longevidad y pide a la población que ponga el foco en lo que realmente importa de nuestro día a día.
La genética marca el límite, tus hábitos deciden si llegas
“Centrémonos en calidad de vida, centrémonos en ser independientes y funcionales hasta lo más tarde posible y eso te va a llevar a maximizar tu potencial genético”, declara.
En este orden de ideas, Bandera profundiza en el ámbito genético, expresando que este tiene una incidencia directa con relación a la longevidad de cada persona.
“La heredabilidad de la genética es bastante alta y se estipula que está entre un 25-30 %; es decir, tu potencial máximo de longevidad depende hasta un 30 % de tu genética. El resto corresponde al conjunto de factores ambientales a los que nos exponemos y que condicionan nuestra salud”, complementa.
El poder de la incomodidad: los beneficios del agua helada
De cara a exprimir ese 70% que sí depende de nosotros, el doctor detalla algunas de las prácticas que él mismo implementa en su rutina para proteger su salud y su longevidad. Una de las más llamativas (y temidas) es la exposición voluntaria al frío extremo a través de baños de agua helada.
Según explica el endocrinólogo, el objetivo principal de este "sufrimiento" no es tanto físico, sino de pura fortaleza mental.
“El frío te pone en tu sitio. El frío es un estresor tan potente que primero tú solo piensas en sobrevivir. Segundo, cuando sales, el resto del día te parece bastante más sencillo. Tiene un efecto motivador y de activación cognitiva. Eleva los niveles de dopamina, además de forma sostenida en el tiempo”, detalla Bandera.
El médico asegura que esta sacudida térmica es el mejor estimulante natural para arrancar la jornada. “Es como un café plus, es decir, las 3-4 horas después de echarme 6-7 minutos en frío, pues estoy mucho más concentrado, mucho más activo, con un estado de ánimo mucho más alegre y, sobre todo, mucho más calmado”, concluye el doctor, invitando a la sociedad a salir de vez en cuando de esa perjudicial burbuja de confort térmico en la que vivimos instalados.