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Qué es el 'phubbing' y por qué se considera uno de los hábitos más irrespetuosos de la vida social contemporánea, según los expertos en etiqueta

Qué es el 'phubbing' y por qué se considera uno de los hábitos más irrespetuosos de la vida social contemporánea, según los expertos en etiqueta

El término mezcla phone (teléfono) y snubbing (despreciar) y describe ignorar a la persona que tienes delante para prestar atención al móvil.

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Ya es raro ver a alguien que no esté casi siempre con el móvil, incluso acompañado.Getty Images

Seguro que te ha pasado. Estás con alguien, tomando algo o cenando, y de repente saca el móvil. Empieza a mirar redes, responder mensajes o simplemente a hacer scroll. La conversación se enfría. Y, sin darte cuenta, quizá tú haces lo mismo. Este comportamiento tiene nombre: phubbing, y cada vez preocupa más a los expertos en etiqueta.

El término mezcla phone (teléfono) y snubbing (despreciar) y describe una conducta muy concreta: ignorar a la persona que tienes delante para prestar atención al móvil. Así lo explica Nick Leighton, especialista en protocolo: "Cuando tu teléfono es tu principal atención, estás diciendo a los demás que no son tan importantes como lo que ves en la pantalla". 

Un hábito cada vez más común (y más criticado)

Aunque hoy parece algo normal, el concepto no es nuevo. La palabra phubbing se popularizó en 2012 en una campaña publicitaria en Australia, pero la conducta viene de antes, desde la irrupción de los smartphones.

Para Jodi RR Smith, experta en comportamiento social, estos dispositivos funcionan muchas veces como una "manta de seguridad electrónica". Es decir, recurrimos al móvil cuando nos sentimos incómodos, aburridos o fuera de lugar.

El problema es que, aunque sea inconsciente, el efecto es claro: rompe la interacción social. Antes, levantarse en mitad de una conversación se consideraba una falta de respeto evidente. Hoy, ese mismo gesto se ha transformado en mirar la pantalla.

Por qué se percibe como una falta de respeto

La clave está en la atención. En cualquier interacción social, prestar atención es básico. Mirar a alguien, asentir, escuchar. Todo eso construye conexión.

Según Jackie Vernon-Thompson, fundadora de una escuela de etiqueta, cuando esa atención desaparece, la relación también se resiente: "Cuando estás presente, la otra persona se siente vista, escuchada y respetada. En el momento en que miras el teléfono, esa conexión se rompe".

No hace falta exagerar el gesto para que se note. Incluso un vistazo rápido transmite un mensaje: que lo que ocurre en la pantalla es más importante que la persona que tienes delante. Y eso, coinciden los expertos, genera incomodidad e incluso rechazo.

¿Está siempre mal usar el móvil?

No necesariamente. Hay contextos en los que usar el teléfono es razonable: una urgencia, una llamada importante o una consulta puntual que aporte a la conversación. La diferencia está en cómo se hace. Los expertos recomiendan algo básico: avisar o pedir disculpas antes. Es un gesto pequeño, pero cambia la percepción.

También conviene preguntarse por qué surge la necesidad de mirar el móvil. Puede ser nerviosismo, hábito o incluso dependencia a la dopamina que generan las redes sociales. Detectarlo ayuda a corregirlo.

Cómo actuar si alguien hace phubbing

Aquí entra el terreno más delicado. ¿Qué hacer cuando es la otra persona la que no suelta el móvil? Si se trata de alguien cercano, lo más efectivo es hablarlo con naturalidad. Sin reproches ni tono acusatorio. Explicar cómo te hace sentir y pedir más atención suele funcionar mejor que las indirectas.

En cambio, si es un conocido o alguien con quien no tienes confianza, la recomendación es más práctica: valorar si merece la pena compartir tiempo con esa persona. En casos más extremos, algunos expertos proponen soluciones más claras, como dejar los móviles fuera de la mesa o incluso en otra habitación durante una comida. 

Un reflejo de cómo han cambiado las relaciones

El phubbing no es solo una mala costumbre. Es también un síntoma de cómo han cambiado las relaciones sociales en la era digital. Los móviles han facilitado la comunicación, pero también han introducido nuevas formas de desconexión en momentos en los que, en teoría, estamos juntos. Y eso tiene un impacto directo en la calidad de las relaciones.

Porque al final, como recuerdan los expertos en etiqueta, la clave sigue siendo la misma de siempre: estar presente.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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