Eva Santos, psicóloga: "Si sigues en una relación que no te hace feliz, estás cayendo en una trampa de tu cerebro"
"Pero quedarte otros cuatro años en esa relación no va a convertir los anteriores en buenos".
Si estás en una relación donde sientes que te agota emocionalmente, que no eres feliz y que el pensamiento de que 'estarías mejor si rompiera el vínculo' pero aún así sigues dispuesto a seguir, entonces estás cayendo en una trampa, según la psicología.
Eva Santos, psicóloga general sanitaria, ha hablado en sus redes sociales @evvasantos_ sobre por qué muchas personas permanecen durante años en relaciones que ya no les hacen felices. Según explica, detrás de este comportamiento existe un mecanismo psicológico conocido como "falacia del costo hundido".
"Si sigues en una relación que no te hace feliz simplemente porque llevas mucho tiempo con tu pareja, estás cayendo en una trampa de tu cerebro", afirma la especialista en uno de sus últimos vídeos publicados en TikTok.
Seguir porque ya has invertido demasiado
La psicóloga explica que "la falacia del costo hundido" consiste en continuar invirtiendo tiempo, energía o dinero en algo únicamente porque ya se ha invertido mucho anteriormente, aunque racionalmente ya no tenga sentido seguir adelante.
En el ámbito sentimental, esto ocurre cuando una persona mantiene una relación por miedo a sentir que todos los años compartidos "han sido en vano". Santos pone un ejemplo muy habitual: parejas que llevan años juntas pero viven entre discusiones constantes, falta de ilusión y desgaste emocional, y aun así continúan porque sienten que terminar sería "tirarlo todo a la basura".
"El problema es que ese tiempo, ese dinero y esa energía ya invertidos no van a volver", explica. "Pero quedarte otros cuatro años en esa relación no va a convertir los anteriores en buenos". Según la experta, muchas veces las personas confunden estabilidad con felicidad y terminan atrapadas en relaciones donde permanecen más por costumbre o miedo que por bienestar real.
Temer más perder que ganar
Eva Santos también señala que este fenómeno tiene una explicación psicológica muy clara. Diversos estudios muestran que el cerebro humano percibe las pérdidas con mucha más intensidad que las ganancias.
"Dejar algo se siente como perder, incluso cuando quedarse sea peor”, resume la psicóloga. Por eso, aunque desde fuera una relación dañina pueda parecer claramente insostenible, a quien la vive le resulta mucho más difícil tomar distancia y romper el vínculo.
No solo ocurre en el amor
La especialista añade que el cerebro crea una falsa sensación de seguridad. Lo conocido, aunque sea negativo, genera menos miedo que enfrentarse a la incertidumbre de empezar de cero. Aquí se podría aplicar el clásico refrán de "mejor malo conocido que bueno por conocer".
La psicóloga explica que esta trampa mental también aparece en otros ámbitos de la vida, especialmente en el trabajo. Personas que permanecen durante años en empresas tóxicas, sin posibilidades de crecimiento o con malas condiciones laborales, únicamente porque sienten que "ya conocen cómo funciona todo" o temen no ser valoradas en otro lugar.
La pregunta para salir de ahí
Para ayudar a identificar este tipo de situaciones, Eva Santos propone una reflexión muy sencilla pero a la vez muy efectiva. Se trata de preguntarse: "Si hoy empezara de cero, ¿elegiría esto que estoy viviendo?. Según explica, hacerse esa pregunta puede ayudar a diferenciar entre lo que realmente aporta bienestar y lo que simplemente se mantiene por miedo al cambio.