Isabel Viña, médica: "Los edulcorantes que más gases producen son, sin duda, el sorbitol y maltitol"
Esta experta resalta los productos para edulzar que son más recomendables para las personas que prefieran usarlos en lugar de azúcar.

Estamos todos acostumbrados al uso de edulcorantes como sustituto del azúcar para dar un sabor dulce a los alimentos y, a la vez, como hábito para no coger peso por el consumo de productos dulces. Sin embargo, la doctora, experta en metabolismo, Isabel Viña ha alertado en su canal de TikTok (@Isabelvinabas) de que el uso habitual y en exceso de estos edulcorantes puede provocar efectos gastrointestinales, como gases, distensión abdominal o diarrea, debido a su fermentación en el intestino grueso.
"Los edulcarantes que más gases producen son, sin duda, el sorbitol y martitol", afirma esta experta. "En un punto intermedio estaría el xyvitol, que como un efecto positivo tiene el de ser anticaries, y luego, los que generalmente son más tolerados a nivel gastrointestinal estarían el eritritol, la stevia y el estracto de fruto de monje, la alulosa y, después, los edulcarente de sintesis más intensos como podría ser la sucralosa, el aspartamo, etcétera", detalla Viña.
"No es obligatorio tomar edulcorantes pero en el caso de que los quieras tomar, yo optaría esos más suaves a nivel gastrointestinal", recomienda a continuación esta doctora. Entre los edulcorantes artificiales más conocidos están la sucralosa y el aspartamo, como decía esta experta. La sucralosa es un derivado del azúcar que no se metaboliza completamente, por lo que prácticamente no aporta calorías.
La sucralosa es, además, estable al calor, lo que la hace útil para cocinar y hornear. La mayoría de los organismos reguladores internacionales la consideran segura dentro de la ingesta diaria admisible. Sin embargo, algunos estudios sugieren que podría influir en la microbiota intestinal, aunque los resultados no son definitivos.
El aspartamo es otro de los edulcorantes más estudiados y se utiliza en refrescos y productos bajos en calorías. Está compuesto por dos aminoácidos: ácido aspártico y fenilalanina. Las autoridades sanitarias han establecido límites de consumo seguros, y en la población general su uso dentro de esos límites no se ha asociado con efectos adversos graves. No obstante, las personas con fenilcetonuria deben evitarlo, ya que no pueden metabolizar adecuadamente la fenilalanina.
Entre los polioles se encuentran el sorbitol, el maltitol, el xilitol y el eritritol, a los que la experta también hace referencia. Estos compuestos aportan menos calorías que el azúcar común y producen un aumento más lento de la glucosa en sangre. El sorbitol y el maltitol se utilizan frecuentemente en productos “sin azúcar”, como chicles y caramelos.
En cuanto al xilitol destaca, en efecto, por su efecto beneficioso en la salud dental. Diversos estudios han demostrado que ayuda a reducir la proliferación de bacterias responsables de la caries, por lo que es común en chicles y pastas dentales. No obstante, al igual que otros polioles, puede causar molestias digestivas en grandes cantidades. El eritritol, por su parte, es mejor tolerado, ya que se absorbe casi por completo en el intestino delgado y se elimina sin metabolizarse en gran medida. Esto reduce el riesgo de efectos laxantes, aunque investigaciones recientes han debatido su posible relación con la salud cardiovascular, un aspecto que todavía se encuentra en estudio y requiere más evidencia concluyente.
En cuanto a los edulcorantes de origen natural, la stevia, que se saca de la planta Stevia rebaudiana, es uno de los más conocidos. No aporta calorías y no eleva la glucosa en sangre, lo que la convierte en una alternativa atractiva para personas con diabetes o que buscan reducir su ingesta calórica. En general, se considera segura dentro de los límites establecidos por las autoridades sanitarias. Sin embargo, algunas personas pueden notar un ligero regusto amargo.
Otro natural es el fruto de monje, que se obtiene de la planta Siraitia grosvenorii. Su dulzor proviene de compuestos llamados mogrósidos. Aunque su uso es relativamente reciente en muchos países, los estudios disponibles indican que es seguro en las cantidades habituales de consumo. Además, no parece afectar negativamente los niveles de glucosa en sangre.
Y, en cuenta a la alulosa, es un azúcar poco común que aporta muy pocas calorías y tiene un impacto mínimo en la glucemia. Se encuentra de forma natural en pequeñas cantidades en algunos alimentos, como los higos. Aunque se considera prometedora por su perfil metabólico, puede causar molestias digestivas si se consume en grandes cantidades, al igual que otros edulcorantes bajos en calorías.
