Un nuevo estudio sugiere que la serotonina, la molécula de la felicidad que alivia la depresión, podría empeorar los acúfenos
La “hormona de la felicidad” y sus efectos no tan beneficiosos.

Durante años, la serotonina ha sido presentada casi como la “molécula del bienestar”, siendo un pequeño pero poderoso mensajero químico del cerebro al que se atribuye gran parte de nuestro equilibrio emocional. Su papel ha sido clave en el desarrollo de tratamientos contra la depresión y la ansiedad, ayudando a millones de personas a recuperar estabilidad en su día a día. Sin embargo, quizás no sea tan beneficiosa como se creía hasta ahora.
Un nuevo trabajo científico ha puesto el foco en una paradoja médica: la serotonina, neurotransmisor asociado a la regulación del estado de ánimo, podría jugar en contra del oído. Ahora se cree que la tan famosa “hormona de la felicidad” podría intensificar los acúfenos o tinnitus, ese zumbido o pitido persistente que millones de personas escuchan sin que exista una fuente externa y que, en algunos casos, llega a afectar seriamente la calidad de vida.
La investigación, realizada por equipos de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (OHSU) y la Universidad de Anhui, en China, fue publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). El experimento se llevó a cabo en ratones y, según sus autores, cuando aumentó la actividad de las neuronas serotoninérgicas también se intensificaron las señales conductuales asociadas al tinnitus.
Esperanza a tratamientos más precisos
El equipo utilizó una técnica con fibra óptica para dirigir con precisión pulsos de luz al cerebro, lo que desencadenó la actividad eléctrica de las neuronas productoras de serotonina. Después, evaluaron la respuesta conductual de los ratones y observaron que la actividad en la corteza auditiva del cerebro aumentaba, llegando a la conclusión de que los roedores se comportaban "como si estuvieran oyendo tinnitus".
“Ahora, utilizando ratones, hemos descubierto un circuito específico en el cerebro que involucra a la serotonina y que se conecta directamente con el sistema auditivo”, afirmó Zheng-Quan Tang, coautor del estudio y profesor de la Universidad de Anhui en China. Con este hallazgo, los investigadores esperan poder entender mejor su papel en el desarrollo de esta afección.
Se trata de un circuito cerebral que conecta el núcleo del rafe dorsal con el núcleo coclear dorsal, una región ligada al procesamiento del sonido. Activar ese circuito fue suficiente para generar conductas relacionadas con tinnitus en los animales, mientras que inhibirlo redujo de forma notable esos comportamientos. Esto explica por qué algunos pacientes dicen notar un empeoramiento del tinnitus al tomar inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).
Los autores creen que este trabajo abre una vía para tratamientos más precisos, capaces de separar los beneficios de la serotonina sobre el estado de ánimo de sus posibles efectos adversos sobre la audición. Por ahora el resultado es una señal de alerta más que una condena, ya que el estudio está hecho en animales y todavía hará falta comprobar hasta qué punto este mecanismo se reproduce en humanos.
