El hotel más pequeño del mundo está en España: "Visita como turista, permanece como invitado y parte como amigo"
Desde 1984 forma parte del libro Guinness de los Récords.

Según datos de Idealista, en 2025 España contaba con 13.851 hoteles abiertos, una oferta amplia y diversa que abarca desde grandes complejos turísticos hasta pequeños alojamientos con identidad propia. Dentro de este panorama hotelero, destacan aquellos establecimientos capaces de ofrecer experiencias memorables, propuestas donde el tamaño no es sinónimo de importancia y donde el entorno, la historia y la hospitalidad marcan la diferencia.
En ese selecto grupo se encuentra el que ostenta un récord mundial y demuestra que, a veces, lo extraordinario cabe en muy pocos metros cuadrados. Estamos hablando del hotel Puntagrande, una de las postales más reconocibles de El Hierro y uno de los rincones más íntimos del turismo español. Erigido sobre una lengua de roca volcánica y con las olas del Atlántico rompiendo a sus pies, este singular alojamiento ofrece una experiencia donde naturaleza, historia y hospitalidad se funden en perfecta armonía.
El pequeño establecimiento, conocido popularmente como “el hotelito”, figura desde 1984 en el libro Guinness de los Récords como el más pequeño del mundo y este año ha sumado un nuevo premio que refuerza su estatus: la Llave Michelin 2025. “En su interior, el hotel parece un pequeño museo náutico, con sus paredes de piedra toscamente labrada revestidas de brújulas antiguas, mapas y matrículas de barcos bañadas en bronce”, se puede leer en la Guía Michelin.
Solo tiene cuatro habitaciones
El edificio original, levantado en torno a 1830 como almacén vinculado a la actividad portuaria, conserva la piedra de lava que lo integra con el paisaje volcánico de la costa herreña. Tras pasar por varias vidas (almacén, restaurante y hasta discoteca en el siglo XX), la intervención que lo convirtió en alojamiento boutique respetó su traza historicista y su relación directa con el mar. Desde esa rehabilitación, el edificio ha sido protegido como Bien de Interés Cultural por la Administración canaria.
En 2018, el italiano Davide Nahmias y su esposa Paula se instalaron en El Hierro para dirigir el hotel y devolverle su espíritu marinero. Bajo su gestión el Puntagrande ha apostado por una oferta de lujo discreto y por prácticas de bajo impacto: reducción de plásticos, uso de materiales locales reciclados y una política de suministros orientada a la sostenibilidad. La familia resume su filosofía de acogida en una máxima que ya circula entre huéspedes y prensa: “Visita como turista, permanece como invitado y parte como amigo”.
El alojamiento dispone de cuatro habitaciones y una suite, todas orientadas al océano y diseñadas con una estética sobria que prioriza materiales naturales y referencias náuticas. No hay televisores en las estancias, ya que la propuesta es dejar que la pantalla sea el mar y la banda sonora, el choque de las olas contra la roca. En los espacios comunes se exponen matrículas de barcos, redes, cabos y un traje de buzo antiguo que acentúan el carácter histórico del lugar.
Además, el Puntagrande mantiene un restaurante íntimo centrado en producto local. En 2025 la propuesta gastronómica del hotel obtuvo la Llave Michelin, un reconocimiento que valora la autenticidad del servicio y la coherencia entre la oferta culinaria y el territorio, situando al hotel como referente del “lujo sostenible” en el archipiélago. Todo ello confirma que la exclusividad puede medirse en intensidad de experiencia, no en metros cuadrados.
