James, británico viviendo en España desde hace años: "La Rambla se ha convertido en víctima de su propia fama"
La congestión turística de los puntos más mediáticos a nivel nacional.
La popularidad de España como destino turístico choca hoy con la búsqueda de autenticidad de quienes viven aquí. James Smith, británico afincado en el país y fundador de Learn Spanish with James, denuncia que los grandes iconos españoles han perdido parte de su esencia a causa del turismo masivo y propone alternativas menos concurridas para quienes quieran conocer una España más auténtica.
España sigue recibiendo a decenas de millones de visitantes cada año, más de 90 millones en 2024 según los últimos registros oficiales, un volumen que ha disparado la oferta turística pero también los precios y la congestión en los puntos más mediáticos. Uno de los grandes afectados por esta tendencia al alza es La Rambla de Barcelona, hoy convertida en un símbolo de los excesos del turismo masivo y de la pérdida de identidad local.
“La Rambla se ha convertido en víctima de su propia fama”, afirma James en declaraciones recogidas por Express, que explica haber visto a “innumerables visitantes” marcharse decepcionados tras encontrar terrazas con sobreprecios, comercios orientados exclusivamente al turista y un problema persistente con los carteristas de la ciudad condal. Por todo ello recomienda alejarse un poco de las rutas marcadas en las guías y apostar por barrios y rincones menos explotados.
Como periodista y residente en España desde hace años, James señala cinco alternativas concretas para escapar de las multitudes sin renunciar al carácter local:
1. El Born y Gràcia (Barcelona)
En lugar de ir a la popular Rambla, donde el paseo se ha visto desvirtuado por la masificación turística y el comercio orientado al visitante, James sugiere recorrer El Born o el barrio de Gràcia para encontrar cafeterías independientes, tiendas artesanales y restaurantes donde comen los locales. Estos barrios conservan el pulso cotidiano de la ciudad y permiten al viajero sentirse, aunque sea por unas horas, parte de la Barcelona real.
2. La Latina y la Plaza Mayor temprano (Madrid)
"La gente espera que la Puerta del Sol transmita la esencia madrileña, pero en realidad es uno de los lugares menos característicos de la ciudad", asegura James. Por ello, recomienda madrugar y disfrutar de la Plaza Mayor antes de que lleguen los grandes grupos de turistas. Otra opción es perderse por La Latina, con sus calles estrechas, mercados tradicionales y bares de tapas que conservan un pulso más auténtico que las zonas saturadas por las tiendas de souvenirs.
3. Búnkeres del Carmel frente a Parque Güell (Barcelona)
James critica la gestión de entradas del Parque Güell, con horarios limitados y acceso restringido para controlar el flujo de visitantes, que, según él, resta espontaneidad a la obra de Gaudí y hace que sea imposible sacar una foto sin personas en medio. En cambio, propone subir a los Búnkeres del Carmel para disfrutar de vistas panorámicas 360º de la ciudad sin pagar entrada, un mirador muy apreciado por locales y visitantes.
4. Formentera como contrapunto a Ibiza
Para quienes huyen del ruido y los precios de la Ibiza más concurrida, James recomienda tomar el ferry hasta Formentera: playas de arena blanca, calas menos masificadas y chiringuitos de coste más moderado conforman una propuesta más reposada y próxima a la naturaleza. "La escena fiestera tiene su lugar, pero no representa lo que hace especial a Ibiza", dice James. Las conexiones en ferry entre Ibiza y Formentera siguen siendo frecuentes y muy utilizadas por quienes buscan esa alternativa.
5. Altea o Guadalest (Costa Blanca)
Aunque Benidorm cumple la función de destino económico y familiar, su oferta a menudo prioriza la restauración internacional y el ocio de masas. Por ello, James invita a desviarse hacia pueblos como Altea, con casco antiguo y paseo marítimo, o Guadalest, un enclave de montaña de marcado carácter tradicional, para poder disfrutar de la gastronomía local y un ritmo de vida más lento.
Además de estas alternativas, James comparte recomendaciones sencillas para asegurar una buena experiencia visitando cada lugar, como llegar temprano o quedarse hasta el atardecer para evitar las horas punta de los buses turísticos, preguntar a los anfitriones del alojamiento dónde comen los vecinos de la zona y aprender frases básicas en español como puerta de entrada a restaurantes y bares que las guías no suelen listar.