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01/06/2018 07:29 CEST | Actualizado 01/06/2018 07:29 CEST

10 alimentos saludables que realmente no lo son

Maria Llamas

Si hay una tendencia alimenticia con la que estoy de acuerdo, es que la col rizada, la remolacha y la quinoa están llegando a más platos españoles.

Como los "alimentos saludables" cada vez ocupan más estantes y los pasillos de los supermercados, es importante mirar más allá de la etiqueta. El hecho de que ponga en letras bonitas y grandes "orgánico", "bajo en grasa", "totalmente natural" y "rico en fibra" , no significa que obtengan el "sello de aprobación nutricionista". La mayoría de las veces, muchos de los alimentos que comemos no se merecen el halo de bienestar que les otorgamos. Es por eso que hoy reúno a los peores delincuentes y proporciono alternativas sanas y caseras que son mucho mejores para vuestra salud.

1. 'Parfaits' de yogur

Cuando estás en un café, los postres de yogurt pueden parecer la opción más saludable entre los cupcakes y los pasteles. Pero la mayoría de los parfaits se crean se hacen a base de fruta endulzada y se sirven con granola y miel. ¡Los gramos de azúcar se incrementan rápidamente! No es de extrañar que tu estómago se queje una hora más tarde. El gran aumento en la glucosa en la sangre conduce a un colapso rápido de azúcar, y te quedas sintiéndote hambriento. En su lugar, elige coco sin endulzar o yogur de almendras y cubra con un poco de fruta fresca y una pizca de granola casera (con mucha menos azúcar que la comprada). Tendrás ese final dulce que tanto anelas pero sin exagerar.

2. Barritas de cereales

En la superficie, muchas barritas de granola y energéticas parecen ser el bocado saludable perfecto. Tienen trozos de fruta, nueces, avena y tal vez incluso un poco de chocolate negro. Pero cuando le das la vuelta y miras la lista de ingredientes, rápidamente te das cuenta de que muchos de ellos están llenos de colorantes y sabores artificiales, jarabe de maíz con alto contenido de fructosa y aceites hidrogenados. El jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, como todos los azúcares añadidos, contribuye al aumento de peso, la diabetes tipo 2, el síndrome metabólico y la enfermedad cardíaca. La mejor opción es encontrar uno con una breve lista de ingredientes sanos (no más de 5), como frutas secas sin endulzar, nueces enteras, dátiles y aceite de coco o hacerlas tu mismo. Barritas saludables de granola.

3. Bebidas vegetales edulcoradas

Mucha gente se ha decidido dejar los lácteos atrás y han optado por pasarse a las bebidas vegetales elaboradas con cereales y frutos secos. El problema con muchas bebidas de soja y demás compradas en el supermercado es que a menudo también son ricas en azúcar y tienen carragenina, un aditivo alimentario de algas rojas que se usa para emulsionar o espesar la leche. Si bien puede parecer inofensivo, se ha demostrado que el carragenano aumenta el riesgo de úlceras estomacales e intolerancia a la glucosa. Así que recomiendo que busqueis aquellas que no tienen nada de azúcar ni carragenina. ¡También podéis probar a hacer vuestra propia bebida vegetal! Simplemente tenéis que poner en remojo durante al menos 12 horas el fruto seco/cereal que elijáis, después triturar y colar, ¡riquísima!

4. Salsas vegetales y chips

El hecho de sumergir una tortilla chip en una salsa/paté que tiene toques verdes, no significa que puedas contarlo con uno de tus verduras del día. Puede parecer que las salsas de espinaca y alcachofa son la mejor opción, a menudo están cargados de grasas saturadas, de crema agria, mayonesa y otros. Algunas variedades compradas en la tienda también incluyen sabores artificiales, colorantes y conservantes. Como alternativa más saludable, elige un hummus, otros 'dips' a base de judías y queso vegano de anacardos. Prueba este hummus de aguacate, ¡alucinarás!

5. Embutido

Si crees que pedir un sándwich de pavo es una mejor opción que una pechuga de pollo, entonces esto podría sorprenderte. La mayoría de los embutidos, como pavo, la mortadela, el salami etc., a menudo están mezcladas con sodio, nitratos, grasas saturadas y rellenos. Una mejor opción es apegarse a proteínas magras, como pollo, pechuga de pavo, huevos, tofu o tempeh en láminas finas y atún o salmón enlatados. Añade tus verduras favoritas y agrega un poco de hummus para darle sabor. Otro consejo si estás tratando de aumentar tus porciones de verduras a la hora del almuerzo, prueba una ensalada o una wrap de lechuga.

6. Zumos de frutas

Esos zumos prensados en frío que se ven en la tiendas pueden contener muchas verduras que mejoran la salud, pero si se cargan con fruta, aumentan el contenido de azúcar. Los zumos también eliminan toda la fibra -una de las partes más nutritivas de verduras y frutas- para que no te llenen. El zumo promedio comprado en la tienda tiene hasta 30 gramos de azúcar en una porción, eso es aproximadamente 6 cucharaditas de azúcar. Los batidos (smoothies) son una opción mucho más saludable porque mantienen la fibra intacta para ayudar a controlar el hambre.

7. Aliños bajos en grasas

¡Ten cuidado con los aliños bajos en grasa! El azúcar, la sal, el jarabe de maíz con alto contenido de fructosa y otros ingredientes altamente procesados compensan la grasa que falta en los aliños bajos en grasa. Usando hierbas frescas, especias e ingredientes antiinflamatorios, como el vinagre de sidra de manzana y el aceite de oliva, puedes vestir tus verduras. ¡Prometo que nunca querrás volver a comprar un aliño! Aliño de parmesano y limón

8. Chips de verduras

Desafortunadamente, la mayoría de las marcas usan polvos vegetales para darle a los chips un color vibrante. La mayoría de lo que estás comiendo es almidón de patata y harina de maíz. También suelen llevar mucha sal y estar fritos para imitar el mismo sabor de patatas fritas reales. Un consejo profesional cuando se compran chips fritos: asegúrate de que las verduras están en primer lugar en la lista de ingredientes.

9. Hamburguesas vegetarianas

Si lo que estás buscando es que sean bajas en calorías, ricas en fibra y ricas en nutrientes, no lo obtendrás en una hamburguesa vegetariana. La mayoría de las hamburguesas vegetarianas comerciales tienen soja y conservantes altamente procesados. Una mejor opción es buscar hamburguesas vegetarianas con alimentos integrales, como judías, granos enteros y semillas, como por ejemplo estas hamburguesas de remolacha y judía.

10. Pasta sin gluten

Ya sea que te guste los fettuccine o los macarrones, no hay nada más reconfortante que un plato de pasta. Algunas pastas sin gluten que me gustan tienen arroz integral, quinoa y garbanzos. Pero también me gusta hacer fideos vegetales con calabaza, remolacha o calabacín. Pero algunas marcas de pasta usan más fécula de patata y harina de maíz en sus fideos que la quinua real o el arroz integral. Como siempre, revisa la etiqueta para ver si la quinoa, los garbanzos y el arroz integral son los ingredientes principales. También puedes encontrar pasta rica en proteínas y fibra: busque marcas con cinco gramos de proteína y siete gramos de fibra por porción. Sáltate las salsas para pasta azucaradas y prepara tu propio pesto y salsas de tomate en casa. Mira esta pasta con salsa de calabaza asada.

¿Se te ocurren otros intercambios saludables para estos alimentos no tan saludables? Cuéntamelo en los comentarios! Si realizas alguna de las recetas, no te olvides de compartir tus ideas, etiquetarnos en redes sociales en #healthyforkful @healthyforkful. ¡Espero que todos tengáis una feliz semana!

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