¿Vuelven los años 30?
La ola antieuropea tiene el viento a favor y quienes creemos en Europa nos damos contra la pared cada vez que leemos el periódico. ¿Cómo defender una respuesta a la crisis en que los gobiernos de los países endeudados pierden su autonomía y se convierten en una suerte de autómatas de las políticas que defienden los intereses de ciudadanos del norte?