El proveedor chino de cobalto Huayou, primer fabricante mundial de baterías eléctricas, invertirá 18.000 millones en una planta en pleno Sahara Occidental.
El anuncio de un préstamo de 54.000 millones de dólares salva a la entidad, tras la tormenta perfecta de crisis en EEUU, desconfianza de inversores, pésimas cuentas y una sucesión de escándalos.
Se trata de un modelo de negocio en el que una compañía confía en los conocimientos del inversor y le proporciona capital. Pero no todo es tan sencillo...