El protocolo que evita la aparición de una frontera física en Irlanda tras el divorcio de la UE sigue incomodando y complica las negociaciones con Bruselas.
El norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP) bloquea así la administración, que debe estar comandada de forma compartida como fijan los acuerdos de paz.
Por primera vez en cien años, el partido nacionalista de izquierdas se sitúa como primera fuerza en Irlanda del Norte, haciendo de lo social su bandera.
Los de Starmer ya controlaban la mayoría de los 146 ayuntamientos ingleses, pero se espera que aumenten su poner en el norte y suroeste, debilitando más a Johnson.
Londres sigue queriendo modificar los protocolos, con Irlanda del Norte y Gibraltar como puntos sin aclarar. El año empieza negociando con un tono algo menos tenso.
No, en Reino Unido no se lía si un 'premier' se reúne con el viejo brazo político del IRA, porque hay un acuerdo de paz en juego. A ETA, en España, no la enterraron los suyos.