Confirmado por la Ley de Propiedad Horizontal: si un dueño no recoge los excrementos de sus mascotas en las zonas comunes la comunidad le puede privar del uso de la vivienda por hasta 3 años
Puede acarrear multas que en casos graves alcanzan los 200.000 euros por otro mal uso de las mascotas en el edificio o urbanización.