La final del Mundial que España jugará ante los más ricos del planeta: entradas revendidas a 2 millones de dólares y helicópteros de 6.000 por cuatro minutos de vuelo
Un partido pensado para los millonarios y no para los aficionados de a pie.

En España no se habla de otra cosa. La Selección disputará este domingo a las 21:00 (hora peninsular) la final del Mundial 2026 contra Argentina con el objetivo de alzarse con su segunda estrella de campeón mundialista tras la conquistada en Sudáfrica en 2010.
Sin embargo, en esta ocasión habrá muchos más multimillonarios en las gradas del MetLife Stadium de Nueva Jersey que en la cita de Sudáfrica (y que en cualquiera de las finales de los Mundiales que se han celebrado hasta ahora).
Tal y como recoge el medio de comunicación italiano Il Fatto Quotidiano, una clara señal de que España va a jugar ante los más ricos del planeta es que el aeropuerto de Teterboro, que es exclusivo para vuelos y corporativos y se encuentra a algo menos de 10 kilómetros del estadio, está agotado. Todas las franjas horarias y los 19 hangares del aeropuerto están ya adjudicados.
Más allá de los medios de transporte aéreos, desde el citado medio indican que "los trenes se han reducido al mínimo y, en cualquier caso, están a precios desorbitados. Los autobuses de línea han quedado prácticamente suprimidos, y los taxis, los Uber y, en general, todos los servicios de alquiler de coches se ven obligados a detenerse al menos a dos kilómetros de las puertas de acceso".
Es decir, la final del Mundial 2026 (por no decir el campeonato al completo) está pensada para que los ricos puedan asistir con todas las comodidades y no para que los aficionados de a pie puedan disfrutar del histórico encuentro.
1.000 dólares por recorrer 10 kilómetros en una furgoneta de lujo
En el caso de asistir desde Manhattan, Il Fatto Quotidiano asegura que es necesario "pagar una media de 6.000 dólares por un vuelo en helicóptero de cuatro minutos para cuatro personas". Una opción más 'económica' para llegar al estadio es la de las furgonetas de lujo que la FIFA pone a disposición de las delegaciones oficiales, los clientes más importantes o los VIP. Su coste por recorrer apenas diez kilómetros es de 1.000 dólares.
Y esto es solo para llegar al estadio. Las entradas de la final del Mundial 2026 son un mundo aparte. Quienes las han comprado con antelación han pagado 32.970 dólares por un asiento en primera fila, 11.000 por las menos visibles de la primera grada, entre 4.000 y 7.500 por la segunda grada y más de 2.000 por la tercera grada. En el mercado de reventa, los mejores asientos han llegado a alcanzar la estratosférica cifra de 2 millones de dólares. Lo dicho, un partido hecho por y para los ricos.
