La represalia de Tel Aviv será "significativa", dicen funcionarios de EEUU, y probablemente combinará ataques aéreos contra objetivos militares y ataques clandestinos como el que mató al líder de Hamás, Haniyeh, en julio.
EEUU considera que Hizbulá "ha cambiado el tono" y quiere un alto el fuego porque está "en la cuerda floja". También afea a Tel Aviv que ice su bandera en la zona ocupada del sur de Líbano.
Más de 2.000 personas han muerto ya por los ataques de Israel y un millón han tenido que dejar sus casas. 250.000 han escapado a Siria, que lleva desde 2011 en guerra. Los refugios están hacinados, proliferan las enfermedades y no se ve el fin.
Sus combatientes experimentados, especialmente en Siria, y su armamento, sofisticado gracias al apoyo de Irán, son sus bazas para no dejar que Tel Aviv avance.
El llamamiento del presidente galo tiene tres dianas fundamentales: EEUU, Alemania e Italia. La extensión del conflicto de Gaza a Líbano, un país que fue colonizado por Francia, moviliza al mandatario, cuyo perfil internacional ha bajado notablemente.
"Así me gustaría llamar oficialmente a esta guerra", ha apuntado el primer ministro israelí ante su gabinete de seguridad en una reunión de urgencia por el primer aniversario de los atentados de Hamás.
Hay cinco personas heridas. Según Israel, la milicia ha lanzado 120 cohetes este domingo. Israel vuelve a bombardear el sur de Beirut. Irán reabre sus aeropuertos.
El Ejército hebreo ha bombardeado varias ciudades al norte del país que ha provocado la muerte de al menos dos altos cargos de Hamás y la familia de uno de ellos.
En un año, la región se ha visto zarandeada por una violencia desconocida en décadas. Gaza, y el conflicto palestino por extensión, es el epicentro de un viejo enfrentamiento que amenaza con desbordar todas las fronteras. Todo es incierto.
Crecen las voces ante una posible 'respuesta' israelí contra la industria petrolífera iraní, entre constantes bombardeos en Líbano y otras zonas de los múltiples frentes que mantiene abiertos el Gobierno de Benjamin Netanyahu.
El objetivo del Ejército israelí es el de matar a Hashem Safi al Din que, según varios medios, es el principal candidato a suceder al asesinado Hassan Nasrallah.
Israel refuerza sus bombardeos en Beirut y se recrudecen los enfrentamientos con Hizbulá en el sur, a los que se ha sumado definitivamente el Ejército de Líbano para "combatir al enemigo" hebreo.
Unos 190 evacuados son españoles, alrededor de 40 son libaneses y el resto son de nacionalidad argentina, estadounidense, italiana, francesa, británica y venezolana.