Una chef cuenta cómo la "estafaron" al ir a comer en este mítico lugar de Madrid
Su experiencia en el Mercado de San Miguel se hace viral: más de 60 euros por tapas que define como "olvidables" y un ambiente que no cumplió expectativas.

Lo que prometía ser una parada imprescindible en Madrid acabó convirtiéndose, según su relato, en una experiencia "decepcionante". La creadora de contenido de TikTok @chef.off.duty ha publicado un vídeo en el que explica cómo, siempre según su versión, fue "estafada" en uno de los espacios gastronómicos más conocidos de la capital: el Mercado de San Miguel.
"Sí, nos estafaron en nuestro último día en Madrid. Por el amor de Dios, no vengan a este lugar", arranca en su vídeo, que ha generado todo tipo de reacciones. La chef explica que acudió al mercado atraída por su fama internacional y su imagen como experiencia gourmet, pero asegura que la realidad dista mucho de esa percepción.
"Te lo venden como algo gourmet… pero no lo es"
En su relato, la creadora reconoce la importancia histórica del lugar, pero sostiene que ha perdido su esencia con el paso del tiempo. "Hace veinte años sí era otra cosa, pero hoy sigue lleno de gente, no hay ni un solo lugar donde puedas sentarte a disfrutar tus tapas con calma", afirma.
La chef describe el ambiente como "saturado" y critica tanto la limpieza como la atención recibida: "Está sucio, saturado y la actitud de servicio simplemente no existe". Unas palabras que apuntan directamente a uno de los principales problemas de los espacios turísticos masificados: la experiencia del cliente.
Precios altos y comida "olvidable"
El punto más crítico de su experiencia llega al hablar de la comida. La tiktoker detalla varios platos que probó durante su visita, con especial dureza hacia algunos de ellos. "Vean esta brocheta de pulpo a las brasas, por 11,90 euros. La metieron al horno para recalentar y el pulpo salió súper chicloso", explica.
También menciona una degustación de tortilla por 11 euros que define como "rica, desabrida y completamente olvidable" y una paella que, según sus palabras, "se ganó el premio a la peor paella que he probado en mi vida".
En total, asegura que gastaron más de 60 euros sin quedar satisfechos: "Mucho más que en un restaurante con mesa y cubiertos y no quedamos ni la mitad de satisfechos".
Pese al tono contundente, la chef matiza que no suele hacer críticas negativas, pero considera importante denunciar lo que percibe como un abuso. "Normalmente no me gusta hablar mal de los lugares que visito, pero cuando hay un abuso también es importante decirlo", señala.
Un aviso para viajeros
Como consejo, recomienda revisar bien antes de elegir dónde comer: "Busca lugares con muchas reseñas y calificaciones arriba de 4.6. Date una vuelta por sus redes… y siempre deja tu reseña".
Su vídeo reabre el debate sobre algunos de los destinos gastronómicos más populares en ciudades como Madrid, donde la fama y el turismo masivo no siempre garantizan la mejor experiencia.
