Tel Aviv ha anunciado que va a demoler todas las casas de las aldeas fronterizas y que impedirá regresar, dice, a al menos 600.000 civiles que han tenido que escapar. Para unos, un crimen de guerra. Para otros, un cinturón de seguridad imprescindible.
Se suma al también fallecido este domingo en otro ataque en la región. La ministra de Defensa española ha manifestó una "enorme preocupación" por la situación en el sur del país, donde están desplegados casi 700 militares españoles en el marco de una misión de paz de la ONU.
Hay al menos tres soldados más heridos por fuero de artillería. "Desconocemos el origen del proyectil. Hemos iniciado una investigación para esclarecer todas las circunstancias", dice la misión de la ONU, en la que participa España.
El presidente estadounidense, Trump, volvió a insistir en que Teherán está dispuesto a negociar la paz con Washington, pese a las sucesivas negativas del país persa.
Los ataques dejan decenas de heridos y elevan a más de 1.000 las víctimas desde el inicio de la guerra, en una escalada marcada por nuevas amenazas y desplazamientos forzosos.
Tras desalojar a la población civil, volar puentes y ordenar la demolición de aldeas y viviendas en el área desmilitarizada acordada con la ONU, el ministro de Defensa israelí anuncia una nueva ocupación 'sine die' e ilegal justificándola en operaciones contra Hizbulá. El terreno ocupado forma parte del proyecto expansionista que reclama el sionismo bajo el concepto del 'Gran Israel'.
Más de mil muertos, casi 3.000 heridos, un millón de desplazados y las divisiones clásicas revividas: es el escenario en el país árabe, donde Israel ya avanza en su ofensiva terrestre, desarbolando a un Hezbolá débil y sin reparar en víctimas civiles.
La organización señala que ha podido verificar el empleo de fósforo blanco en áreas residenciales del sur del país. "Los efectos incendiarios del fósforo blanco pueden causar la muerte o lesiones crueles que resultan en un sufrimiento de por vida".
Hezbolá reivindica un ataque contra dos bases militares de su vecino y adversario del sur, del que aún no se conocen las consecuencias. En el país árabe, los muertos ya superan los 50 por los bombardeos de Tel Aviv en el sur y en la capital, Beirut.
Israel bombardea Beirut tras un ataque de Hizbulá, las bolsas asiáticas arrancan a la baja, Reino Unido toma partido, China se pronuncia y el precio del petróleo se dispara. El tablero de juego va cambiando.