Se trata de varios de los relacionados con la presunta agresión sexual múltiple a dos chicas de 12 y 13 años en los trasteros de un edificio el pasado abril.
El supuesto progenitor de una de las pequeñas cambiadas en la incubadora en 2002 explica que el error "es algo que no se va a poder asumir en la vida".
La familia niega que estuviera en tratamiento psiquiátrico y explica que la menor tenía una enfermedad que la hacía propensa a tener infecciones, pero nada grave