Sostiene que estuvo "más de tres meses" enviándose mensajes con el expresidente y que Sáenz de Santamaría tuvo una copia de las pruebas robadas a Bárcenas.
Le acusa de cooperador necesario de un delito de apropiación indebida y otro continuado de falsedad documental en concurso medial con un delito contra la Hacienda Pública.