Si Pokemon Go, su éxito, nos está hablando de una sociedad con una necesidad de entretenimiento fácil y enganche, con características obsesivas compulsivas, con afán coleccionista, con una necesidad de evasión de la realidad real sin precedentes, si todo esto fuera cierto, nos quedaría saber por qué, cómo es posible que en sociedades ricas no, riquísimas, se muestren estos comportamientos.