"¡Ni que fueras Cristiano Ronaldo, chaval, y a la mierda te vas, colega! ¡Ahí te quedas!", le soltó Fátima a Miguel, antes de levantarse y dejar al chaval plantado.
"Físicamente, que es lo que estaba viendo, es que no tiene nada que ver. Nada, nada. Ni un bigote, ni una barba, ni una nariz simétrica a sus orejas, es... nada, ni siquiera simétrico en él".