El primer ministro de Portugal gana por mayoría absoluta las elecciones a las que le habían abocado sus aliados. Será el más longevo de la historia del país.
El socialista se beneficia de la crisis de la 'geringonça' y podrá gobernar en solitario, con una nueva derecha enfrente: más ultra, más fragmentada. Las encuestas no lo vieron.
Pedro Sánchez y Olaf Scholz se ven hoy en España con el reto de impulsar apuestas comunes en Europa y de consolidar el viraje progresista del continente.
El socialdemócrata logra el apoyo de verdes y liberales en un tiempo récord, apenas 59 días después de vencer por la mínima en las elecciones que cierran la era Merkel.
Los ciudadanos tendrán que ir a las urnas el 30 de enero ante la imposibilidad de sacar adelante los presupuestos. La izquierda se ha plantado ante Costa y ha roto la baraja.
Comunistas y Bloque se niegan a apoyar a los socialistas de Costa porque le piden más acción ante los bajos salarios, el combate a la pobreza, las pensiones o el IVA de la luz.
La victoria refuerza al primer ministro Antonio Costa, que afronta la segunda mitad de la legislatura con el empuje de los fondos de recuperación europeos.
La victoria de la izquierda en Noruega, que tiñe de rojo a todos los países nórdicos, y la augurada victoria del SPD en Alemania constatan un cambio de tendencia.