Gobierno y FARC se comprometieron a poner fin a más de 50 años de violencia, pero la implementación de lo pactado no es sencilla. Eso sí, nada comparable al pasado.
Cada vez hay más delitos de odio motivados por la orientación sexual, pese a que algunos intenten minimizarlo tras la falsa agresión al joven de Malasaña.
"Estaba algo preparada. Siempre estoy esperando a que pase algo", dice Faris, una pequeña de Washington que ya ha visto demasiado de lo que no debería en esta vida.
Una “turba” que se volvió jauría, seis detenciones que han llevado a tres jóvenes a prisión y a dos menores a un centro de internamiento, una vida que no volverá.