Alemania, al borde del abismo
Opinión
Opinión

Alemania, al borde del abismo

El ascenso de la extrema derecha ha sido gradual pero persistente. Alternative für Deutschland (AfD) está a punto de ingresar en las instituciones del Estado alemán. La alarma ha comenzado a sonar en toda Europa.

Imagen de archivo del Reichstag.Frank Herrmann

Tras la Segunda Guerra Mundial y los expresivos juicios de Nurenberg, la extrema derecha tardó algún tiempo en regresar públicamente a Europa occidental. Los primeros signos de una secreta invasión de las viejas ideas aparecieron en Francia, donde surgió una figura singular, la de Jean Marie Le Pen, al frente del Front National (FN), fundado en 1973. Poco después, se presentó a las elecciones presidenciales de 1974, en las que apenas obtuvo el 0,74 % de los votos. En 1981, no logró obtener las 500 firmas de "grandes electores" necesarias para presentarse a las siguientes elecciones presidenciales, ganadas por el candidato del Parti Socialiste (PS), François Mitterrand. Le Pen se presentó a las elecciones presidenciales de 1974, 1988, 1995, 2002 y 2007 y su opción política adquirió verdadera y amenazadora entidad en las de 2002, cuando en primera vuelta quedó en segundo lugar con cerca del 17% de los votos tras el presidente Jacques Chirac (20%), quien optaba a su reelección; en segunda vuelta, Chirac arrasó con más del 82% de los votos. Pese a esta posición significante, el FN, hoy RN, no ha tenido apenas presencia en las instituciones, ya que los partidos democráticos han erigido un implacable cordón sanitario para aislar a los ultras. En el 2002, la derecha democrática votó también al rojo Mitterrand.

En 2011, Jean Marie dejó el partido en manos de su hija, Marine, quien acabó expulsándolo de la organización en 2015 para dar verosimilitud al viraje del FN, que se distanciaba del nazismo, de la exaltación de colaboracionistas como el mariscal Petain y de otras estridencias antieuropeas. Marine Le Pen, inhabilitada judicialmente en 2025 durante cinco años por un asunto financiero, cambió el nombre del partido (a Ressemblement National, RN) y lo dejó en manos de Jordan Bardella, quien probablemente será el candidato del RN en las presidenciales del año próximo. Las encuestas aseguran hoy por hoy su victoria indiscutible frente al presidente Macron. Muchos europeos vemos con aprensión y hasta con cierto pavor esta expectativa, que hasta hace poco era la más grave del inmediato futuro en el seno de la Unión Europea.

Pero el problema francés ya no es el único: el ascenso de la extrema derecha en Alemania ha sido gradual pero persistente, y la formación que la encarna, Alternative für Deutschland (AfD), está a punto de ingresar en las instituciones del Estado alemán. La alarma ha comenzado a sonar en toda Europa.

En efecto, las formaciones democráticas alemanas han conseguido también evitar por ahora la cooperación con la AfD mediante un "cordón sanitario" a la francesa que ha obligado a formar "grandes coaliciones" y ha impedido la perturbadora alianza de la derecha democrática (los partidos CDU y CSU) con la extrema derecha no democrática. Angela Merkel formó durante su largo mandato cuatro gobiernos, de los que tres fueron "grandes coaliciones": 2005-2009, 2013-2018 y 2018-2021. Durante la legislatura 2021-2025 formó gobierno el canciller Olaf Scholz, del SPD, con los Verdes y el FDP. Tras la ruptura de esa alianza en 2024 y las elecciones federales de 2025, se constituyó una "nueva gran coalición" encabezada por Friedrich Merz, integrada por la CDU/CSU y el SPD, hoy en el poder.

Hasta ahora, se ha evitado que AfD forme parte de los gobiernos de los estados federados alemanes gracias al referido "cordón sanitario", pero hay dudas de que Alemania salga indemne de las elecciones regionales de septiembre, en que irán a las urnas Sajonia-Anhalt, Berlín y Macklemburgo-Pomerania Occidental.

En el land de Sajonia-Anhalt, gobierna actualmente una coalición formada por la CDU, el SPD y el FDP, liderada por el ministro-presidente de la CDU, Sven Schulze. Sin embargo, la última encuesta confeccionada a mediados de mayo indica que la AfD lidera actualmente las preferencias del electorado con un 41,6%; la CDU (24,9%) y el SPD (6,4%) alcanzarían juntos apenas el 31,3%, mientras que el liberal FDP ya no tendría representación. Así las cosas, la presencia de AfD en el nuevo gobierno parece inevitable. Ocasionales salvavidas imposibles podrían ser La Izquierda (Die Linke), vetada por la CDU, y la alianza liderada por Sahra Wagenknecht (BSW), cuyo principal afán es descabalgar a la CDU y que además propone un modelo en el que el presidente del estado federado sea una figura no partidista.

Este es el panorama, que ha empezado a alarmar a quienes temen, con inapelables razones históricas, una nueva deriva por el despeñadero del totalitarismo. Entre los socialdemócratas, el expresidente del SPD, Kurt Beck, ha declarado sentirse "muy inquieto" ante las elecciones parciales de septiembre. Y fatalmente ha invocado el pasado: "veo muchos paralelismos con la República de Weimar". Muchos acontecimientos actuales recuerdan "a aquella fase de declive de la democracia".

También varios políticos destacados de la CDU han advertido a su partido contra la cooperación con la AfD. El líder de la CDU Markus Söder ha reconocido que el fracaso de la República de Weimar se debió a que muchos demócratas estaban demasiado cansados. Dennis Radtke, presidente del ala laborista del partido, ha ido mucho más lejos: «En el momento en que la CDU le tienda la mano a la AfD, todo habrá terminado», ha declarado. Por su parte, Dennis Thering, presidente de la CDU de Hamburgo, prevé una «convulsión masiva» si se produce una cooperación con la AfD tras las elecciones estatales: «Ese sería el principio del fin». El dramatismo del aserto no parece excesivo.

Hay algunos politólogos de peso que consideran exagerados el temor por la erosión del sistema y el paralelismo con la República de Weimar, ya que una posible toma del poder por la AfD no haría desaparecer el periodismo crítico, ni las voces opositores… Pero otros expertos argumentan la rapidez vertiginosa con que discurrieron los sucesos de 1933: en cuestión de semanas, el Estado de derecho fue desmantelado, el parlamento fue despojado de su poder…

Es ocioso explicar aquí que la situación española se diferencia poco de la de Sajonia Anhalt: descartados aquí el cordón sanitario y la ‘gran coalición’ PP-PSOE, la llegada al poder de una coalición PP-VOX en las siguientes elecciones generales figura en todas las encuestas. Podríamos estar, nosotros también, al borde del abismo, al principio del fin.

El HuffPost no se hace responsable ni comparte las opiniones expresadas por los autores o colaboradores de esta publicación.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Mallorquín, de Palma de Mallorca, y ascendencia ampurdanesa. Vive en Madrid.

 

Antonio Papell es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos del Estado, por oposición. En la Transición, fue director general de Difusión Cultural en el Ministerio de Cultura y vocal asesor de varios ministros y del Gabinete de Adolfo Suárez. Ha sido durante más de dos décadas Director de Publicaciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional (Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación). Entre 2012 y 2020 ha sido Director de Comunicación del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y director de la centenaria Revista de Obras Públicas, cuyo consejo estuvo presidido en esta etapa por Miguel Aguiló. Patrono de la Fundación Caminos hasta 2024, en la actualidad es asesor de la Fundación. Ha sido durante varios años codirector del Foro Global de la Ingeniería y Obras Públicas que se celebra anualmente en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en Santander.

 

Fue articulista de la agencia de prensa Colpisa desde los años setenta, con Manu Leguineche; editorialista de Diario 16 entre 1981 y 1989, editorialista y articulista del grupo Vocento desde 1989 hasta el 2021; y después de unos meses como articulista del Grupo Prensa Ibérica, es articulista del Huffington Post. También publica asiduamente en el diario mallorquín Última Hora. Ha sido colaborador del Diario de Barcelona, El País, La Vanguardia, El Periódico, Diario de Mallorca, etc. Ha participado y/o participa como analista político en TVE, RNE, Cuatro, Punto Radio, Cope, TV de Castilla-La Mancha, La Sexta, Telemadrid, etc. Ha sido director adjunto de “El Noticiero de las Ideas”, revista de pensamiento de Vocento. Ha publicado varias novelas y diversos ensayos políticos; el último de ellos, “Elogio de la Transición”, Foca/Akal, 2016.

 

Asimismo, ha publicado para la Ed. Deusto (Planeta) sendas biografías profesionales de los ingenieros de Caminos Juan Miguel Villar Mir y José Luis Manzanares. También es autor de un gran libro conmemorativo sobre el Real Madrid: “Real Madrid, C.F.: El mejor del mundo” (Edit. Global Institute).

Más de Opinión

Comentar:
comentar / ver comentarios