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Habermas y la democracia deliberativa

Habermas y la democracia deliberativa

"Una idea clave, muy sintética, que puede iluminar el camino de semejante propuesta es la de que votar sin debatir no es democrático".

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El filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas durante una conferencia en el Hertie School Of Governance de Berlín (Alemania), en 2017.Getty Images

Acaba de morir a una provecta edad el filósofo Jurgen Habermas, un pensador retornado del nazismo que, durante su larga andadura, ha estado obsesivamente pendiente de la calidad de la democracia política y ha realizado brillantes aportaciones al perfeccionamiento de los sistemas democráticas de gobernanza que, incluso es los países más adelantados, adolecen de figuras inadmisibles.

Mucho tendrán que trabajar filósofos y sociólogos en la gestión del rico legado de Habermas, pero en esta precisa coyuntura, alterados todos por la clausura del estrecho de Ormuz —¡si Adolfo Suárez levantara la cabeza!— se me antoja que lo más urgente es revisar nuestros desgastados regímenes para vitalizar y prestigiar un cúmulo de valores democráticos, agrupados y armonizados tras la segunda guerra mundial, que se han desgastado intensamente con el uso y sobre todo con el abuso que de ellos han hecho las elites norteamericanas, apiñadas en torno a Donald Trump, un repugnante sujeto con ínfulas de dictador, pátina cultural sin estrenar y tendencia a suplantar los sutiles sistemas de decisión de nuestros modelos sociopolíticos mediante la aplicación irrevocable de su exclusiva voluntad. Es tremendo constatar que Trump en solitario ha provocado el incendio de Oriente Medio y la mayor crisis energética de la historia sin que el parlamento de su país haya podido entrar a opinar sobre el asunto.

Así las cosas, lo más urgente tras la muerte de Habermas es la recreación de un concepto decaído y agonizante, el de la democracia deliberativa, sobre el que trabajó el ilustre alemán al desarrollar su ética del discurso. EL asunto no es nuevo en España, donde la idea ha sido uno de los grandes temas de debate de la Fundación Alternativas, vinculada al Partido Socialista, y ha sido desarrollada y aplicada por plumas ilustres como las de Adela Cortina y Daniel Innerarity. Justo es recordar que el movimiento 15-M y el primer Podemos lanzaron el eslogan “democracia real, ya”, que, aunque muy cuestionado, impulsando el debate sobre formas de participación más deliberativas y directas frente al sistema representativo tradicional.

Todos ellos proponen mejorar los sistemas de gobernanza para acomodarlos mejor a la creciente complejidad de nuestras sociedades y a las fisuras que los procesos democráticos contemporáneos experimentan cuando han de enfrentarse a desviaciones totalitarias que arruinan las bases de algunos grandes consensos forjados por el propio progreso.

Una idea clave, muy sintética, que puede iluminar el camino de semejante propuesta es la de que votar sin debatir no es democrático. La simple mecánica electoral basada en constituciones inobjetables y en normas electorales técnicas contrastadas que forman parte de la materia constituyente no garantiza la adopción de decisiones «justas», si estas no han sido convalidadas a lo largo de procesos de mucha mayor enjundia que los generalmente escuetos y vacíos debates parlamentarios.

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Mallorquín, de Palma de Mallorca, y ascendencia ampurdanesa. Vive en Madrid.

 

Antonio Papell es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos del Estado, por oposición. En la Transición, fue director general de Difusión Cultural en el Ministerio de Cultura y vocal asesor de varios ministros y del Gabinete de Adolfo Suárez. Ha sido durante más de dos décadas Director de Publicaciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional (Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación). Entre 2012 y 2020 ha sido Director de Comunicación del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y director de la centenaria Revista de Obras Públicas, cuyo consejo estuvo presidido en esta etapa por Miguel Aguiló. Patrono de la Fundación Caminos hasta 2024, en la actualidad es asesor de la Fundación. Ha sido durante varios años codirector del Foro Global de la Ingeniería y Obras Públicas que se celebra anualmente en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en Santander.

 

Fue articulista de la agencia de prensa Colpisa desde los años setenta, con Manu Leguineche; editorialista de Diario 16 entre 1981 y 1989, editorialista y articulista del grupo Vocento desde 1989 hasta el 2021; y después de unos meses como articulista del Grupo Prensa Ibérica, es articulista del Huffington Post. También publica asiduamente en el diario mallorquín Última Hora. Ha sido colaborador del Diario de Barcelona, El País, La Vanguardia, El Periódico, Diario de Mallorca, etc. Ha participado y/o participa como analista político en TVE, RNE, Cuatro, Punto Radio, Cope, TV de Castilla-La Mancha, La Sexta, Telemadrid, etc. Ha sido director adjunto de “El Noticiero de las Ideas”, revista de pensamiento de Vocento. Ha publicado varias novelas y diversos ensayos políticos; el último de ellos, “Elogio de la Transición”, Foca/Akal, 2016.

 

Asimismo, ha publicado para la Ed. Deusto (Planeta) sendas biografías profesionales de los ingenieros de Caminos Juan Miguel Villar Mir y José Luis Manzanares. También es autor de un gran libro conmemorativo sobre el Real Madrid: “Real Madrid, C.F.: El mejor del mundo” (Edit. Global Institute).

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