Candela Antón, antropóloga: "Llamar a la evolución 'solo una teoría' es como llamar a la gravedad 'solo una teoría'; técnicamente correcto pero completamente engañoso"
Un malentendido lingüístico que puede desacreditar grandes ideas de la ciencia.

A veces basta una frase en una conversación para iniciar un debate entero: “la evolución es solo una teoría”. Se dice rápido, pero detrás hay un malentendido muy habitual sobre cómo funciona la ciencia. Lejos de ser una idea suelta o una opinión, la teoría de la evolución es uno de los marcos más sólidos para entender la historia de la vida en la Tierra. Y sobre ese choque entre lenguaje cotidiano y rigor científico es donde surge la controversia.
Precisamente ahí es donde la antropóloga Candela Antón, conocida también por su etapa como actriz en Merlí, ha querido poner el foco en un vídeo que ha compartido en su cuenta de TikTok. Con un lenguaje cercano, la experta difiere entre el uso cotidiano de la palabra “teoría” y su significado en ciencia. Insiste en que, lejos de ser una simple suposición, una teoría científica es una explicación sólida que se construye a partir de evidencias y que ha sido sometida repetidamente a contraste y revisión.
Desde ahí, introduce la idea de que la evolución no es una ocurrencia aislada, sino uno de los pilares fundamentales para entender cómo se ha desarrollado la vida en la Tierra. “Llamar a la evolución ‘solo una teoría’ es como llamar a la gravedad ‘solo una teoría’. Es técnicamente correcto, son teorías, pero completamente engañoso”, sentencia la antropóloga, subrayando que ese malentendido termina desacreditando una de las explicaciones más sólidas y contrastadas de la biología moderna.
¿Qué dice la teoría de la evolución?
En su explicación, Candela asegura que la teoría de la evolución no se trata de una idea vaga sobre el cambio de las especies, sino de un marco científico construido a partir de múltiples disciplinas que encajan entre sí. “Entonces, ¿qué dice exactamente esa teoría de la evolución? Pues dos cosas: que los seres vivos han cambiado a lo largo del tiempo y que las distintas especies comparten antepasados comunes”, asegura explicando que, en el fondo, los seres humanos y los hongos somos parientes lejanos.
A partir de ahí, la antropóloga recuerda que esta visión implica entender la vida como un gran árbol de parentescos, donde todas las formas de vida están conectadas por una historia evolutiva compartida. “Todo esto se halla respaldado por la paleontología, la genética, la anatomía comparada, la biogeografía y también la biología molecular, que no es poco”, añade. Un conjunto de evidencias que, según subraya, refuerza la solidez de una teoría científica.
Al final del vídeo, la antropóloga también recalca que la evolución no tiene dirección ni propósito. “No hay un plan, no se evoluciona de menos a más”, sino que más bien son cambios que se consolidan o desaparecen según el entorno. La evidencia acumulada en fósiles, ADN, anatomía comparada y otras ramas ha reforzado esa explicación durante más de un siglo y medio. En ese sentido, Candela insiste en que entender la evolución sin esa idea de progreso es sinónimo de caer en interpretaciones erróneas.
