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05/03/2013 08:16 CET | Actualizado 04/05/2013 11:12 CEST

Es el momento de las Webseries

Para no volver a tiempos de subyugación televisiva, ni atentar contra la propiedad intelectual, entremos en una nueva era. Apostemos por esta ficción, por esta nueva opción llena de talentos anónimos que esperan que los visitemos.

Hace tres años recibí un encargo:

- Paula, podrías rastrear por Internet a ver si encuentras a alguien experimentando con la ficción...

Para mi sorpresa -y la de mi jefe- días después volví con bases de datos repletas de títulos de ficciones creadas exclusivamente para Internet. Webseries, webnovelas, docuwebs, fanfiction, producción colaborativa... En este medio, desde el que me leéis, existe un universo estremecedor de conceptos, producciones y creadores deseosos de ser descubiertos. Fascinada por el descubrimiento de este nuevo mundo, lo he convertido en el objeto de estudio de una tesis de la que os puedo adelantar algo: Es el momento de las Webseries.

Pero ¿qué son las webseries? Son series de ficción creadas para ser emitidas por Internet.

En la actualidad Internet ha desarrollado contenidos propios con características exclusivas del medio digital, como los blogs o las redes sociales, que ya hemos incorporado a nuestra rutina diaria. Como no podía ser menos, el sector audiovisual también se ha sumado a crear una producción propia para Internet: las webseries.

Desde 2004, cuando aparece una de las primeras webseries en España, Cálico Electrónico, hasta el día de hoy podemos contabilizar más de doscientas webseries nacionales. En Estados Unidos directores de cine como Bryan Singer se están pasando a la ficción para Internet, actores como Seinfeld, Lisa Kudrow o Tom Hanks y canales como la FOX o Antena3 tienen sus propias webseries. El crecimiento exponencial que está experimentando este formato confirma que entramos en una nueva era, la Edad de las Webseries.

Hay ficciones televisivas americanas que entre temporada y temporada crean webseries para saciar la sed de los fans. O empresas como Mango, El Jueves o Telepizza que han creado sus propias series para Internet. ¿Veis, como yo, nuevas salidas profesionales? ¡Hay esperanza para el sector audiovisual!

Es tiempo de webseries, y con ello no solo me refiero a verlas, sino a participar en ellas o crear una. En la Red, cada día se presentan propuestas más interesantes como Okupados, en que el argumento permite el intercambio continuo de personajes y cada capítulo le da la oportunidad a nuevos actores, músicos y directores. O Desesparados, que además de hacer alusión a la difícil situación actual -hecho al que pocas ficciones televisivas aluden, pero ese es otro tema- invita a actores profesionales a desarrollar sus tramas.

"En Internet somos libres", dice David Sáinz, director de Malviviendo una de las webseries nacionales más visionadas. Y es que las webseries se benefician de la inexistencia de un marco regulador de contenidos: utilizando el lenguaje real de cada situación sin tener que edulcorarlo. Y no solo el lenguaje cobra realismo, sino que las temáticas son mucho más diversas -y osadas- como la de Crisis BCNK36, que propone un nuevo orden mundial, nos habla de conspiraciones y del control de la población. Por fin las ficciones se despojan del "para todos los públicos" y empiezan a ser fieles a sus nichos específicos. Un albedrío digital que les permite jugar con el usuario mucho más que cualquier otro medio. Como en la recién estrenada Cherencov, proyecto transmedia ganador de los premios INVI de RTVE, que extiende su historia a diferentes plataformas online.

Además, la producción de ficción para Internet juega con otra baza a su favor: la interacción. Por fin un medio presenta bidireccionalidad y consigue que los usuarios-espectadores formen parte de la trama. En Échame un cable el protagonista comparte su ruptura sentimental en Youtube y suplica video-respuestas con consejos para superarla. De esta forma la webserie se alimenta de la interacción con los usuarios, una producción colaborativa que convierte a los seguidores en parte del guión. Mientras que Els convidats te ofrece pasar una noche inolvidable en su hotel; una vez el usuario acepta, debe rellenar un formulario de registro como nuevo cliente. Así empieza el juego y la webserie.

La Red se ha convertido en un escaparate de creatividad. Por ello os invito a descubrir juntos las posibilidades infinitas que ofrece este medio para producir nueva ficción y a que si las encontráis no dudéis en escribirme para compartirlo. Internet acepta todo y quizás en él encontremos la autonomía y la diversidad de contenidos que no existe en los medios tradicionales. Démosle una oportunidad a esta ficción creada por jóvenes talentos deseosos de innovar.

Es su momento. Es tiempo de Webseries.

Rodaje Malviviendo. Foto: PEPO HERRERA.

En esta página os recomiendo unas cuantas webseries para ir abriendo boca: ENAWEBSERIADA.

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