87 años después del asesinato de las Trece Rosas, el PP obvia en Madrid el anhelo de Julia Conesa y relega su nombre al olvido
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87 años después del asesinato de las Trece Rosas, el PP obvia en Madrid el anhelo de Julia Conesa y relega su nombre al olvido

Las Trece Rosas fueron asesinadas el 5 de agosto de 1939. Nada más llegar a la Alcaldía de Madrid, José Luis Martínez-Almeida ordenó desmantelar el Memorial de La Almudena que homenajeaba, entre otras, a las trece mujeres.

Las placas del cementerio de La Almudena, rotas en el Almacén de la Villa.MÁS MADRID

En el Almacén de la Villa de Madrid se amontonan "muebles y enseres que, como consecuencia de lanzamientos [desahucios] o con motivo de derribos forzosos, hundimientos, incendios o cualquier otra causa, ocupasen la vía pública, contraviniendo las ordenanzas municipales". También "muebles y enseres a instancia de algún órgano municipal como consecuencia de un procedimiento de ejecución subsidiaria por ocupación no autorizada de la vía pública: mobiliario de terrazas, carteles, etc." Y, desde hace siete años, se acumulan además las placas rotas del Memorial de la Almudena que homenajeaba a las víctimas del franquismo y que el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, ordenó retirar en 2019. En una de esas láminas podía leerse, por ejemplo, la icónica frase de Julia Conesa, una de las Trece Rosas asesinada por los franquistas el 5 de agosto de 1939: "Que mi nombre no se borre de la historia", escribió.

87 años después de que la dictadura fusilase en las tapias del cementerio a Julia, Carmen, Martina, Blanca, Pilar, Adelina, Elena, Virtudes, Ana, Joaquina, Dionisia, Victoria y Luisa, el Consistorio madrileño, en manos del Partido Popular, ve inoportuno cumplir el deseo expresado por Conesa y prefiere mantener en el olvido ya no solo el anhelo de Conesa sino también los nombres de las otras 2.936 personas asesinadas en el cementerio madrileño de La Almudena. Nada más llegar a la Alcaldía de Madrid, en 2019, Almeida paralizó las obras de un monumento en recuerdo a las víctimas que había impulsado el Gobierno de Manuela Carmena. Según el PP, que ordenó desmontar las placas ya instaladas para abandonarlas en el Almacén de la Villa, el memorial era "sectario".

Hace un par de meses, en mayo de 2026, Más Madrid pudo comprobar in situ el estado de las placas en el almacén municipal. "Siguen así: rotas y olvidadas", denunció entonces la portavoz del partido en el Ayuntamiento, Rita Maestre. Y así es, las placas, incluida la de la frase de Julia Conesa, permanecen almacenadas como quien deja en el trastero un mueble que estorba en casa. Están ahí, por otro lado, pese a que en 2020 el Ayuntamiento de Madrid aprobara una proposición que obligaba a restituirlas (con los votos a favor del PSOE y Más Madrid, la abstención del PP y Ciudadanos y el voto en contra de Vox). Seis años han pasado desde esa votación.

Desde que llegó al poder, el Partido Popular ha hecho lo posible por contrarrestar los deseos de Julia Conesa. El Consistorio de Almeida, por ejemplo, no solo retiró las placas de La Almudena, sino que hace poco, en octubre del año pasado, anunció el inicio de acciones legales contra la declaración como Lugar de Memoria Democrática de la "Tapia de fusilamiento del Cementerio del Este" (el mismo camposanto). Recordar las ejecuciones franquistas en la zona va contra los intereses municipales, dijeron. Pero es que el Ayuntamiento también decidió arrancar, a petición de Vox, la placa de Largo Caballero de la plaza de Chamberí "en pleno aniversario de su nacimiento".

Entre otras excusas, el Ayuntamiento de Madrid ha defendido que la memoria debe existir para "los dos bandos", poniendo así a la misma altura a golpistas y demócratas. Pese a todo, desde el PP apenas hablan de los republicanos que intentaron defender al Gobierno elegido en las urnas frente a los golpistas. En cambio, Almeida sí tuvo unas palabras amables para el general Millán Astray, fundador de la Legión y para quien Francisco Franco, Adolf Hitler y Benito Mussolini eran referentes.

La posición de la Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso, no difiere tampoco de la que mantienen desde el Ayuntamiento. La presidenta regional ha anunciado también acciones legales contra la declaración de la Real Casa de Correos como Lugar de Memoria Democrática. Ayuso se niega a que haya ninguna placa en el edificio que recuerde lo que allí sucedió, las detenciones, torturas y asesinatos de la policía franquista. Tal ejercicio de memoria sería, para Ayuso, "irrespetuoso con la Historia de un edificio que el pueblo de Madrid asocia con la libertad y concordia, con celebraciones muy queridas, y con hechos heroicos, no con división y enfrentamiento elegidos con amnesia selectiva con afán manipulador".

En declaraciones a El HuffPost, la portavoz de Más Madrid en el municipio, Rita Maestre, considera que, "87 años después del asesinato de las Trece Rosas, el insulto a la memoria democrática del PP en Madrid es una constante". "Lo vemos en la resistencia de Ayuso a que se declare como Lugar de Memoria el centro de torturas que fue la Real Casa de Correos, pero si ha tenido un alumno aventajado ha sido Almeida, que retiró a martillazos la placa que recordaba a Largo Caballero y arrasó con el memorial de las casi 3.000 personas que, como las Trece Rosas, fueron fusiladas en las tapias del cementerio, cuyas placas mantiene escondidas y en estado de abandono en el Almacén de la Villa", denuncia Maestre, para quien "hoy sería una fecha idónea para anunciar que se va a restituir este memorial y pedir perdón por el dolor causado a las familias". "Pero la pregunta sigue siendo... ¿por qué este empeño ideológico, esta resistencia a condenar abiertamente el franquismo, esta obsesión por presentar como algo partidista el honrar a quienes fueron reprimidos y asesinados por luchar contra la dictadura?", cuestiona.

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Redactor de Política de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela y Máster de Investigación en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en La Voz de Galicia, Público, La Sexta o eldiario.es y colaboró en medios como Praza, Luzes, La Marea, Vanity Fair o CTXT. Creó un programa de humor con los cómicos Facu Díaz y Miguel Maldonado en La Tuerka. Ha escrito tres libros: 'El analista' (Libros del KO), 'Dajla. Apuntes desde o Sahara' (Praza), y '(Des)Unidos' (Icaria).

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