"Algo hay que hacer"
Sánchez pide a sus ministros opciones para marcar la agenda mientras busca el deshielo con Junts. Feijóo cree hace tiempo que perdió el control: "En 2026 será peor".

Pedro Sánchez pretende trasladar que el Gobierno sigue vivo y es capaz de presentar iniciativas y, con ello, marcar la agenda política y mediática. A juicio del presidente, las fiestas de Navidad han servido de bálsamo después de un terrible final de curso, con frentes de todo tipo a cual más grave. El Gobierno ya evita decir eso de que "lo peor ha pasado" pero, al menos, interpretan que estos días han servido para que la situación se estabilice.
Pese a los órdagos varios, el Gobierno de coalición no se ha roto y los socios de investidura continúan ahí, a excepción de Junts. Con estos últimos, el Ejecutivo transmite que no todos los puentes están rotos y que hay margen para volver a una negociación formal, toda vez los contactos informales no han dejado de producirse. "¿Apostamos? Nunca apoyarán una moción de censura del PP", reta un ministro. Y, a partir de ahí, hay margen para la partida, en opinión de los socialistas.
Siendo la agenda judicial incontrolable, lo que busca Sánchez es volver a tener algo de voz en la política. Y ese es precisamente el mandato que trasladó a su gabinete ministerial antes de irse de vacaciones, el de plantear propuestas, aunque estas no tengan que pasar obligatoriamente por el Congreso, para evitar así posteriores derrotas en el hemiciclo.
"Tenemos que volver a conectar con la ciudadanía, y en especial con nuestros votantes, y para eso hay que retomar la agenda social", subrayan fuentes gubernamentales. "Algo hay que hacer", corroboran sus aliados, que públicamente se han lamentado con insistencia de la parálisis reformista de Sánchez.
Yolanda Díaz apunta al SMI
En el lado de Sumar del Ejecutivo, además de medidas, esperaban un ajuste del Gobierno en profundidad para el inicio del curso, este mismo mes de enero. Aunque Yolanda Díaz parece asumir ya que Sánchez no cederá en este sentido. "Lo primero que hay que hacer, ya, es el Salario Mínimo Interprofesional", defienden desde el entorno de la vicepresidenta, compartiendo el marco de la agenda social. "Tenemos que volver a demostrar que somos útiles", enfatizan en Sumar.
La relación entre el PSOE y Sumar aún dista mucho de ser idílica. Lo evidencia lo vivido en el último Consejo de Ministros de 2025, que activó la cláusula para sortear el embargo de armas a Israel un día antes Nochebuena. Los ministros que capitanea Díaz protestaron: "Nos opusimos porque no hay justificación", aseguran las fuentes consultadas.
Pero, pese a todo, no hay riesgo de ruptura. Razón por la que en el PSOE se suelen burlar de las críticas de sus socios de gobierno: "Patalean pero poco más", en palabras de un alto cargo socialista.
Así, el equilibrio de fuerzas se mantiene, con todos pendientes de Junts. La prueba de fuego será la aprobación (o no) de los Presupuestos Generales del Estado, los primeros de esta legislatura, si es que finalmente Sánchez da orden de llevarlos en el Congreso. En público y en privado, los ministros del PSOE afirman que sí, aunque añaden que perder esa votación no significaría el fin de la legislatura. "Será en el primer trimestre del año", se reafirman.
El PP y su relación con Vox
Para el Partido Popular, Sánchez hace tiempo que ha perdido el control, haga lo que haga, y de ahí que no haya que descartar elecciones generales además de las autonómicas ya fijadas en el calendario. "Sánchez se puede sacar uno o mil conejos de la chistera que su problema lo tiene en los tribunales. El año que entra será peor que el que acaba de terminar y frente a eso no hay nada que hacer", auguran en el entorno de Alberto Núñez Feijóo. "Toca esperar", añaden, y evitar cometer errores que den cierto oxígeno al PSOE.
El problema para Feijóo continúa siendo Vox, cada vez más fuerte electoralmente, pero en el Génova están convencidos de que "ya no hay miedo" a los de Santiago Abascal por mucho que Sánchez "vaya a intentar jugar a esa baza". Con un añadido: "En Extremadura se han demostrado esenciales, pero quizá en Aragón o incluso en Castilla y León haya opciones de pactar con otros partidos minoritarios, como Teruel Existe en el caso de Jorge Azcón", aseguran las fuentes consultadas por El HuffPost.
La transición en la relación con Vox ha sido abrupta. El PP ha pasado de gruesas acusaciones a calificarle de "aliado natural" y no descartar su incorporación a los gobiernos autonómicos que sean necesarios. Incluso María Guardiola podría ceder en algunos planteamientos que rechazó de plano hace tan solo unos meses, cuando negociaba los presupuestos. "La estrategia del ataque no sirve. Nuestro enemigo es el PSOE", enfatizan por ejemplo en Aragón, donde rehuirán el cuerpo a cuerpo. "No haremos como en Extremadura".
