Del 08304 del barrio obrero de Rocafonda al 07073 del MetLife Stadium de Nueva York: "Es muy importante estar en el mapa"
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Del 08304 del barrio obrero de Rocafonda al 07073 del MetLife Stadium de Nueva York: "Es muy importante estar en el mapa"

Como ya sucedió con la Eurocopa que España ganó en 2024, Lamine Yamal no se olvidó en el Mundial del humilde barrio que le vio crecer y dar sus primeros toques.

Un niño juega en la pista de cemento en la que Lamine Yamal dio sus primeros toques.Alberto Paredes/Europa Press via Getty Images

El 19 de julio, pocas horas antes de comenzar la final del Mundial entre España y Argentina, Lamine Yamal Nasraoui Ebana, publicó una historia en Instagram con una foto suya de cuando apenas era un niño. En la imagen, un Yamal sonriente vestía un gorro y un abrigo del Club de Fútbol de Rocafonda. "Por ti y por la calle", escribió debajo de la foto el futbolista. Cuando saltó al campo del MetLife Stadium, en Nueva York, el número 19 de la selección contenía sus rizos con una cinta blanca en cuya parte delantera había impreso cinco números: 08304. Aunque muchos no conocían el significado de esos dígitos, no sucedió lo mismo en el Parc Central de Mataró, donde 10.000 personas se habían reunido el pasado domingo para ver la final en una pantalla gigante. Allí, la inmensa mayoría sabía que ese 08304 es el código postal del barrio de Rocafonda, donde se crio Yamal con su familia. De ahí sale también ese 304 con el celebra sus goles.

Solo en España, casi 20 millones de personas vieron esa cinta en la cabeza de Yamal. Una vez más, Rocafonda, un humilde barrio obrero con más de la mitad de la población (muchos de ellos migrantes) en riesgo de pobreza, vuelve a estar en el radar. "Es muy importante que estemos en el mapa y la gente nos conozca", cuenta a El HuffPost Rocío Escandell, presidenta de la Asociación Vecinal de Rocafonda. Gracias a Yamal, un barrio castigado y "estigmatizado" por unos discursos que, de manera constante, tratan de relacionar la inseguridad con la migración se ve con otra perspectiva; la de esos chavales a quienes las estadísticas siempre han dejado fuera y que ahora juegan al fútbol en la misma pista de cemento en la que Yamal dio sus primeros toques.

Como ya sucedió tras la Eurocopa que España ganó en 2024, durante este Mundial han acudido al barrio de Rocafonda los principales medios de comunicación del mundo. Lo hizo, por ejemplo, el prestigioso periódico estadounidense The New York Times. El periodista Jason Horowitz se vio poco antes de la semifinal del Mundial con la abuela de Yamal, Fátima Romani, en esa ya famosa pista de cemento. Aunque ahora gran parte de España aplaude todos sus movimientos en el campo, no siempre fue así. Su abuela, que dejó Marruecos hace más de 30 años para buscar una vida mejor para sus hijos, entre ellos el padre de Lamine, recuerda cómo a su nieto le insultaban cuando marcaba gol. "Maldito moro, miren al negro", rememoró Fátima en el Times.

La abuela de Yamal reconoce que las cosas han mejorado, si bien todavía quedan quienes creen que el hecho de proceder de Marruecos es motivo suficiente para negar la nacionalidad de su nieto, por mucho que haya nacido y se haya criado aquí. Personas como el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, que estos días enfadó incluso a la extrema derecha francesa al asegurar que en Francia no juegan franceses. Personas como el agitador de extrema derecha Vito Quiles, que durante la Eurocopa se preguntó qué selección era esa que juntaba en el campo a Yamal y Nico Williams.

Pero ya no es solo el país de origen, sino también la religión. En su último informe mensual, el Observatorio Español de Racismo y Xenofobia (OBERAXE) atendió en junio un "volumen significativo de carácter racista e islamófobo" contra Yamal, sobre todo después de que celebrara su gol contra Arabia Saudí realizando el suyud, la tradicional postración al suelo de la religión musulmana. Ese gesto fue utilizado, según OBERAXE, "para cuestionar su pertenencia y legitimidad como representante de la selección española, con comentarios como 'nuestras raíces humilladas', 'moro asqueroso', 'moros nunca' o 'no es digno de ser español', episodios que reflejan cómo el deporte puede servir de contexto para la difusión de discursos de odio que no solo afectan a deportistas concretos, sino también a los colectivos con los que se les asocia".

Esos insultos a Lamine son los mismos que recibía cuando era niño y los mismos que continúan soportando sus vecinos en Rocafonda, donde casi el 40% son migrantes y muchos de ellos musulmanes; es uno de esos barrios a los que la extrema derecha de Vox considera un "estercolero". Por suerte, ahora uno de sus vecinos es uno de los mejores jugadores de España y del mundo. Y puede contestar a quienes rezuman racismo y xenofobia para dar voz a esos niños que todavía no pueden alzarla. "Usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree", escribió en sus redes Lamine cuando cientos de personas cantaron "musulmán el que no bote" durante el partido amistoso que enfrentó a España con Egipto.

Cuando España ganó el Mundial, en las calles de Rocafonda estalló la alegría. "La noche fue muy emocionante, hubo mucha celebración al terminar el partido", recuerda la presidenta de la asociación vecinal del barrio, uno en el que muchos celebraron la victoria de España ondeando, juntas, la bandera de Marruecos y la española. Eso es, también, España, como así demuestra el propio Yamal al vestir en sus botas las banderas de Marruecos, el país de su padre, y Guinea Ecuatorial, el de su madre.

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Redactor de Política de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela y Máster de Investigación en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en La Voz de Galicia, Público, La Sexta o eldiario.es y colaboró en medios como Praza, Luzes, La Marea, Vanity Fair o CTXT. Creó un programa de humor con los cómicos Facu Díaz y Miguel Maldonado en La Tuerka. Ha escrito tres libros: 'El analista' (Libros del KO), 'Dajla. Apuntes desde o Sahara' (Praza), y '(Des)Unidos' (Icaria).

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