El Gobierno se prepara para las horas más críticas en la gestión del hantavirus: "No hay cosa que no nos pase"
Sánchez intercede para aplacar el enfado de Clavijo, pero evita informar a PP. Agunas voces socialistas admiten que Mónica García debió “empatizar” con el presidente canario y situarle “a su lado desde el principio”.
Vértigo político por la gestión de la nueva crisis sanitaria. El Gobierno vive horas frenéticas ante el fondeo del buque MV Hondius en Tenerife por el brote de hantavirus, la logística de llevar a sus pasajeros a tierra y las negociaciones con más de una veintena de países para la posterior evacuación vía avión. “No hay cosa que no nos pase”, admitía un ministro, en conversación informal con El HuffPost. Y todo ello en plena campaña de las elecciones andaluzas, con el PSOE tratando de evitar su peor resultado de la historia.
El jueves por la tarde, al cuarto día de la crisis, Pedro Sánchez descolgó el teléfono y conversó con Fernando Clavijo, el presidente de Canarias. No se reunió con él -como le solicitó- pero, al menos, sí se produjo ese contacto telefónico. Una decisión de rebajar el choque entre administraciones que ya inició por la mañana la ministra de Sanidad, Mónica García, con un encuentro previo. De fondo, Clavijo se había quejado de falta de información y coordinación.
En privado, algunas voces socialistas admiten que Mónica García debió “empatizar” con Clavijo y situarle “a su lado desde el principio”. También que se tardó demasiado en dar explicaciones, toda vez la primera rueda de prensa de la titular de Sanidad fue el miércoles, según se sugiere internamente. “La gente está preocupada y con razón”, constatan distintos dirigentes consultados.
Si bien, para el Gobierno, “lo importante es la gestión” de una crisis muy delicada. “No es el momento del ruido”, añaden las fuentes consultadas. Y de ahí que, tras el silencio inicial, los ministros y responsables de Sanidad hayan multiplicado su presencia en medios de comunicación trasladando un mensaje de tranquilidad, al tiempo que se evitaba cualquier choque con Clavijo, que no sin frustración ha asumido la operación de evacuación.
“Estamos ante una operación delicada que implica a mucha gente y estará todo el mundo observando, dentro y fuera de nuestras fronteras. Lo haremos bien”, en palabras de un importante funcionario del Estado, al tanto de las gestiones con la OMS y la Unión Europea.
“No habrá ninguna posibilidad de contagio”, se incide oficialmente. Así lo repite García, pero también ministros socialistas que le han acompañado en la evolución de la crisis, como Ángel Víctor Torres o Fernando Grande-Marlaska. Con Margarita Robles, la ministra de Sanidad difirió sobre la obligatoriedad o no de la cuarentena por parte de los españoles que todavía están en el crucero. Pero Defensa rápidamente se plegó a la indicación de que sí será obligatoria, evitando otro capítulo de fricción.
Sin contacto con el PP
Para el Partido Popular, lo vivido esta semana es la constatación de que el Gobierno “sufre cada vez que tiene que afrontar una crisis”. “Entre Mónica García y Juanma Moreno, porque Pedro Sánchez está escondido, los españoles prefieren al segundo”, aseguran en Génova. Y de ahí que el propio Alberto Núñez Feijóo haya acusado de improvisación al Ejecutivo, al tiempo que sus portavoces han exigido información sobre los expertos que están detrás de la toma de decisiones.
Por supuesto, no ha habido ningún tipo de interlocución al respecto entre Moncloa y Génova, tal y como desvelan las fuentes consultadas. Y lo cierto es que en el entorno de Feijóo ni la esperan ni tampoco creen que cambiaría nada. “¿Llamarnos para qué? Están demostrando su incapacidad de gestión una vez más”, aducen, dejando claro que los puentes están completamente rotos. De momentos, lo barones del PP han optado por el perfil mucho más bajo, aunque la Comunidad de Madrid ya ha reclamado explicaciones.
A una semana de las urnas
Y todo, con la mirada también puesta en Andalucía. Llegado al ecuador de la campaña, de momento el brote de hantavirus no ha tenido un impacto demoscópico reseñable, según los últimos sondeos internos a los que ha tenido acceso El HuffPost. “Siguen en la línea de hace quince días, con nosotros rozando la mayoría absoluta sin tenerla asegurada, el PSOE por debajo de los 30 escaños y Vox con una leve subida de no más de un punto”, desvelan en el equipo de campaña de Juanma Moreno.
Traducido, si no hay un giro inesperado en la última semana de campaña, todo dependerá de “los restos”, esto es del último escaño de las ocho provincias andaluzas. Y más concretamente de cuatro de ellas, según el entorno de Moreno. “La mayoría no está asegurada. Dependerá de la participación y de unos pocos miles de votos. María Guardiola aumentó en mucho los votos pero por la participación no logró la absoluta. Son muchos los factores. Todo dependerá de la foto-finish”, coinciden también en Génova.
En Ferraz, mientras tanto, empiezan a temerse lo peor y confiesan en privado que su votante está “desmovilizado” frente a “los movimientos en positivo” que se dan a su izquierda. Y ya avisan a navegantes, al menos públicamente: “Pase lo que pase, que se olviden los que creen que esto tendrá como consecuencia un adelanto de las generales”.