Las claves de la regularización de medio millón de migrantes tras el acuerdo entre PSOE y Podemos
No se trata de una regularización automática, sino de un proceso con criterios concretos, que el Gobierno deberá desarrollar normativamente en los próximos meses.
Irene Montero lo anunciaba en un evento celebrado en Madrid con varias asociaciones antirracistas: Podemos ha pactado con el PSOE una regularización excepcional que alcanzará a medio millón de personas migrantes en España. La migración vuelve a colocarse en el centro del debate político y es el momento perfecto de conocer todas las claves.
El objetivo del acuerdo
El cuerdo migratorio busca dar respuesta a una realidad que ha marcado todo el curso político: aumento de llegadas, saturación en territorios como Canarias, tensión social en algunos municipios y un choque constante entre el discurso de seguridad y el de derechos humanos.
El contexto en el que llega el acuerdo: los incidentes de Torre-Pacheco
El pacto llega tras meses de presión política y social, y después de episodios que han actuado como catalizador del debate, desde la crisis de acogida en las islas hasta los incidentes de Torre-Pacheco (Murcia), utilizados recurrentemente como munición política.
¿En qué consiste el acuerdo entre PSOE y Podemos?
El núcleo del acuerdo es el impulso a una regularización extraordinaria de personas migrantes en situación administrativa irregular. Según las cifras que manejan ambas formaciones, la medida podría beneficiar a en torno a medio millón de personas que ya viven y trabajan en España, pero sin papeles.
No se trata de una regularización automática, sino de un proceso con criterios concretos, que el Gobierno deberá desarrollar normativamente en los próximos meses.
¿Por qué se alcanza ahora este pacto?
La migración ha sido uno de los ejes del curso político. Las llegadas a Canarias han tensionado el sistema de acogida, mientras que en la península el debate se ha contaminado por relatos de inseguridad y episodios concretos amplificados políticamente.
A todo ello se suma un dato clave: el mercado laboral español necesita mano de obra, especialmente en sectores como la agricultura, la hostelería, los cuidados y la construcción. El acuerdo asume que mantener a cientos de miles de personas en la economía sumergida no es sostenible ni económica ni socialmente.
¿A quién afectaría la regularización?
El acuerdo apunta a personas migrantes que ya se encuentran en España, con un determinado tiempo de permanencia acreditado y vínculos laborales o sociales demostrables. El objetivo es regularizar situaciones de hecho, no incentivar nuevas llegadas.
Desde Podemos insisten en que se trata de "poner negro sobre blanco una realidad que ya existe", mientras que el PSOE subraya la necesidad de hacerlo con seguridad jurídica y control administrativo.
¿Qué papel juega la seguridad y la delincuencia en el acuerdo?
Es uno de los puntos más sensibles. El pacto intenta desactivar la asociación automática entre migración y delincuencia, muy presente en el debate público y arma arrojadiza frecuente.
Los datos oficiales recuerdan que no existe una correlación directa entre migración y aumento de la criminalidad, pero el acuerdo asume que la falta de regularización sí genera bolsas de exclusión, más difíciles de gestionar desde el punto de vista policial y social.
¿Qué pasa con Canarias y los territorios más tensionados?
El acuerdo se enmarca en un contexto en el que Canarias sigue siendo la principal puerta de entrada, con centros de acogida al límite. PSOE y Podemos coinciden en que la política migratoria no puede recaer solo en los territorios de llegada.
Aunque el pacto no detalla un nuevo sistema de reparto, sí refuerza la idea de corresponsabilidad territorial y necesidad de más recursos estatales para acogida, tramitación y atención social.
Los últimos episodios que nadie quiere
Los últimos acontecimientos en torno a la migración han tenido tres focos: el barrio madrileño de Hortaleza, la situación de los migrantes en Canarias y Torre-Pacheco
- En el barrio de Hortaleza (Madrid) se produjeron disturbios alrededor de un centro de menores migrantes, tras informaciones sobre una supuesta agresión sexual de una menor interna.
- La situación de menores migrantes no acompañados en Canarias es otro foco importante del debate político, con unas 4.000 personas migrantes menores en el archipiélago que llevan meses sin una solución clara.
- Torre‑Pacheco: en verano esta localidad fue escenario de varios días de disturbios y enfrentamientos entre grupos de vecinos, ultras y población inmigrante tras la agresión a un hombre de 68 años, con numerosos detenidos y heridos.
¿Es la primera vez que se plantea una regularización así?
No. España ya ha llevado a cabo procesos de regularización extraordinaria en el pasado, el más conocido en 2005. La diferencia ahora es el contexto: una UE más restrictiva en el discurso, una extrema derecha muy activa y un debate público mucho más polarizado.
Precisamente por eso, el acuerdo tiene un fuerte componente político: marcar perfil frente a los discursos de mano dura y situar la migración en el eje de derechos y economía real.
¿Qué gana cada partido con este acuerdo?
Podemos logra uno de sus principales objetivos históricos en materia migratoria y refuerza su perfil ante su electorado. El PSOE, por su parte, intenta ordenar un debate que amenaza con desbordar al Gobierno, ofreciendo una respuesta estructural frente a la improvisación.
Ambos partidos coinciden en un punto: dejar el problema sin resolver alimenta el conflicto social y da alas a los discursos más extremos.
¿Qué queda por concretar?
Mucho. El acuerdo es político, pero ahora toca publicarlo en el BOE: criterios exactos, plazos, requisitos, y encaje legal. También queda por ver la reacción del resto de socios parlamentarios y de las comunidades autónomas.