Miguel Ángel Llamas (Podemos): "Al PSOE le falta valentía y a nosotros nos sobra"
El candidato de Podemos-Alianza Verde para la presidencia de Castilla y León aboga por un referéndum para resolver el espinoso asunto de la autonomía leonesa y de cambiar la fiscalidad o incluso expropiar viviendas a propietarios con casas vacías.
A Miguel Ángel Llamas (Melilla, 1986) se le podría definir como un "ratón de biblioteca". Actualmente trabaja como profesor de Derecho administrativo en la Universidad Complutense de Madrid después de haberse doctorado en la Universidad de Salamanca. Además, también tiene dos másteres y se licenció en Derecho y Ciencias Políticas y de la Administración. Estos días, recorre los pueblos y ciudades de Castilla y León buscando los votos que le permitan a Podemos mantener su representación en las Cortes autonómicas. "Las expectativas electorales son buenas", asegura en una entrevista para El HuffPost.
Llamas se apoya en una campaña ideada para no dejar de pisar la calle y en "un proyecto definido" que da "respuesta a los problemas que tiene la mayoría social". Entre esas propuestas se encuentra un referéndum sobre la autonomía leonesa, crear una ley de lucha contra la despoblación o abordar el problema de la vivienda con medidas contundentes, como expropiar viviendas a propietarios con casas vacías. "Hay que entender la vivienda como un derecho garantizado", explica.
- ¿Con qué animo está afrontando usted esta campaña electoral?
- Es la primera vez que soy candidato y esta situación reporta una ilusión y una energía especiales. Estamos en un momento importante, nos hemos preparado mucho para esta cita y hay ganas de estar en contacto con la gente y comunicarles nuestro proyecto.
- A Unidas Podemos le fue bastante bien en Extremadura. En Aragón, mientras, Podemos no consiguió entrar en el parlamento aragonés. ¿El resultado de Aragón le ha desanimado? ¿Cuáles son las probabilidades que usted ve de conseguir representación?
- En Aragón, el resultado no fue bueno pero se hicieron muchas cosas bien. No todo en la vida es el resultado. En Castilla y León, el contexto es diferente y tenemos buenas expectativas. Siempre hemos tenido representación en esta tierra desde que apareció Podemos y Pablo Fernández ha hecho un gran trabajo en estos últimos años. Además, tenemos cierta implantación territorial y un proyecto definido que da respuesta a los problemas que tiene la mayoría social.
- ¿La presencia de Sumar ha sido un impedimento para que las izquierdas hayan ido juntas en Castilla y León?
- Fue una dificultad para la negociación. IU aceptó romper con Sumar, pero luego hubo otros problemas que han impedido ese acuerdo. Nosotros ahora estamos con Alianza Verde y estamos encantados porque en Castilla y León tenemos que frenar esos megaproyectos que están destruyendo nuestro territorio y que son altamente contaminantes. Y todo porque ese es el modelo del PP: asumir la despoblación y dar luz verde a proyectos especulativos. Por eso hay que defender el medio ambiente y con Alianza Verde hemos ampliado esas capacidades.
- ¿Cree usted que Mañueco está en su momento más vulnerable? ¿La izquierda se ve capaz de acabar con cuarenta años de gobiernos del PP?
- Es verdad que estamos ante una oportunidad histórica porque hay mucha incertidumbre y fragmentación, también entre las derechas. El cambio es posible y nosotros creemos que un Podemos fuerte es fundamental para impulsar el cambio. Tanto por lo que implica para la correlación parlamentaria como para el proyecto que defendemos. Al PSOE le falta valentía y a nosotros nos sobra.
- Si hubiera una alternativa de izquierdas, liderada por el PSOE, ¿qué condiciones pondrían usted para apoyar la legislatura del candidato socialista?
- Yo creo que, a lo largo de la historia, hemos demostrado ser capaces de llegar a acuerdos con el PSOE. Pero también hemos demostrado que nosotros no negociamos desde una posición de subordinación. Habría que poner sobre la mesa algunas condiciones que no serían imposibles pero sí urgentes, como poner fin a la grave crisis de acceso a la vivienda. O desprivatizar la sanidad pública, revirtiendo la concesión del Hospital universitario de Burgos.
- Galicia, Asturias y Castilla y León son las regiones de España donde más ha crecido la compra de vivienda por parte de extranjeros en los últimos tres años. Para abordar el problema de la vivienda, ¿basta sólo con aplicar la ley de vivienda o hay que hacer más?
- Aplicar la ley estatal de vivienda se puede hacer desde el minuto uno. Pero hace falta más. Por ejemplo, fomentando un parque de vivienda público para que haga de contrapeso a las dinámicas especulativas e ir más allá de la ley estatal para limitar los precios de los alquileres. Y luego abordar el problema de la vivienda vacía, con una fiscalidad adecuada o recurriendo a la expropiación forzosa. Hay que entender la vivienda como un derecho garantizado, no un negocio.
- Y en el caso de que PP y Vox puedan formar gobierno, ¿cree que llegarán a un acuerdo o habrá problemas como estamos viendo en Extremadura?
- Yo creo que entre PP y Vox hay mucha escenificación, pero a la hora de verdad llegarán a acuerdos. La derecha funciona como un bloque de poder. Y no hablo sólo de los partidos, también de los medios de comunicación o los empresarios. Todos ellos tienen unos objetivos muy claros. Es probable que Vox esté haciendo ahora una demostración de fuerza, pero a la hora de la verdad se pondrán de acuerdo. En Castilla y León ya hemos sufrido ese gobierno de coalición y lo único que demostró es que Vox ni sabe ni quiere gobernar.
- Castilla y León ha perdido el 16.5% de su población desde 1950. ¿Qué recetas propone Podemos para acabar con ese éxodo?
- Lo primero tener voluntad política, porque es evidente que el PP no la tiene. Para ellos, la despoblación es rentable porque le permite que todo siga funcionando igual mientras se mantiene en el poder. En Castilla y León no hay una ley de lucha contra la despoblación y nosotros queremos poner en marcha una. Y las políticas que se están llevando a cabo ahora para frenar la despoblación son sólo parches, porque no hay un modelo. Pedimos crear una empresa pública de servicios en el medio rural, programas de trabajo y territorios vivos. Y, por supuesto, que los servicios públicos lleguen en igualdad de condiciones que en las ciudades.
- Le pregunto ahora por un tema espinoso. ¿La región leonesa debe ser autónoma? ¿Cabe la posibilidad de abordar este debate?
- La respuesta es un sí rotundo. En muchas opciones progresistas hay tibieza a la hora de hablar de la autonomía leonesa y nosotros la defendemos. Hay una petición de decenas de ayuntamientos de León sobre ello, por lo que hay una exigencia democrática a la que se debe dar repuesta. Y además es una cuestión de eficacia. Castilla y León es una CC.AA muy extensa y una autonomía leonesa podría acercar el poder público a la ciudadanía. En Podemos creemos que se puede hacer un referéndum para decidir sobre este tema desde un punto de vista constitucional. Por tanto, sólo hace falta voluntad política.
- Por último, querría preguntarle por su compañero Pablo Fernández. ¿Qué legado deja en Castilla y León? ¿Le ha dado algún consejo para esta campaña?
- Yo creo que Pablo Fernández ha hecho un trabajo excelente en las Cortes en estos últimos años. Es algo que, en privado, te lo reconocen incluso personas que no forman parte de la izquierda. Es una persona muy trabajadora y como compañero sólo puedo estar agradecido, porque siempre está cuando se le necesita. Él no suele dar consejos por su propia iniciativa, pero yo sí se los pido porque es muy bueno en conocimiento político. Siempre quiero que esté cerca de mí.