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26/02/2016 07:09 CET | Actualizado 25/02/2017 11:12 CET

"La energía nuclear no la dirigen expertos, sino hombres de negocios"

japonesNaoto Kan era el primer ministro de Japón el 11 de marzo de 2011, cuando ocurrió el accidente de Fukushima. Kan era partidario de la energía nuclear, pero cambió su opinión tras el accidente. Nos lo contaba a bordo del Rainbow Warrior, donde le recibimos durante la travesía que realizó el barco de Greenpeace navegando frente a la central nuclear.

Naoto Kan era el primer ministro de Japón el 11 de marzo de 2011, cuando ocurrió el accidente de Fukushima. Kan era partidario de la energía nuclear, pero cambió su opinión tras el accidente. Nos lo contaba a bordo del Rainbow Warrior, donde le recibimos durante la travesía que realizó el barco de Greenpeace navegando frente a la central nuclear.

Además de reflexionar sobre el futuro que espera a las generaciones mas jóvenes, como sus nietos, explicó la difícil situación que vivió. Especialmente cuando se tuvo que plantear la necesidad de evacuar a las 50 millones de personas, algo obviamente imposible.

El ex primer ministro mantuvo una serie de entrevistas con los medios de comunicación a bordo, y escuchó los planes de la investigación que Greenpeace iba a realizar sobre la contaminación radiactiva en los fondos marinos. Esa noche la pasó en el Rainbow Warrior, intentando dormir a pesar del fuerte viento que movía el barco. Sin embargo, en el momento en el que el barco se acercaba a Fukushima Daiichi salió el sol. Así lo escribió Kan en su entrada de blog "Navegando en el Rainbow Warrior".

Durante nuestra conversación hablamos sobre la posibilidad de integrar energías renovables, y de cómo ello está siendo posible en España a través de una compañía como Red Eléctrica de España (REE). Kan conoce bien el tema. Una de las claves es que REE es independiente de las compañías generadoras y comercializadoras. El ex primer ministro tiene claras dos cosas: que la energía nuclear no debe continuar, y que el camino son las energías renovables. Así lo pensó tras la catástrofe, cuando prometió dimitir, y así lo hizo el 26 de agosto de 2011, no sin antes conseguir que se aprobara un Proyecto de Ley para fomentar las energías renovables.

Kan, que además de primer ministro, fue ministro de Sanidad y Finanzas, y es físico de formación. Ha escrito un libro donde, entre otras cosas, explica cómo para la toma de decisiones sobre salud o finanzas tenía expertos que conocían bien todos los asuntos. No fue así en materia nuclear. Las personas encargadas en la toma de decisiones no eran expertas, sólo hombres de negocios que, como en España, intentan transmitir la idea de que la energía nuclear es segura. Sin embargo, ocurrió Fukushima. No sigamos arriesgándonos a que en España también ocurra.