Adrián Bardón, 19 años, estudiante de Filosofía y Matemáticas: "Pareciera que ya no hay gente; debería haber manifestaciones masivas pero solo están en las redes sociales"
El joven expone su mirada crítica hacia las redes sociales haciendo hincapié en el fenómeno de la hiperconectividad.

La adicción a las pantallas es una creciente preocupación en nuestra sociedad. Según un informe publicado por Unicef, a los 10 años, el 41% de los niños y niñas de nuestro país dispone de móvil propio. Casi un 9% de los chicos y chicas de entre 10 y 20 años dedica más de cinco horas diarias a las redes sociales.
El uso desmesurado de las plataformas digitales está directamente relacionado con diversas problemáticas mentales, sociales e incluso físicas. Tales como mayor ansiedad, peor calidad de vida y mayor exposición a situaciones de acoso, ciberacoso o control en la pareja a través de medios digitales.
La mirada crítica de Bardón
Las facilidades tecnológicas nos permiten estar conectados prácticamente desde cualquier lugar del mundo a cualquier hora del día. Este escenario es beneficioso si sabe regular; sin embargo, la hiperconectividad desmesurada es un fenómeno que está afectando negativamente a la humanidad.
Adrián Bardón, un joven de 19 años que actualmente se encuentra cursando las carreras de Filosofía y Matemáticas, se refiere al tema, desde una perspectiva crítica, en entrevista para el programa La Ventana de la Cadena Ser.
Bardón comenta que hay una carencia significativa de interacción en nuestra sociedad y todo ello gracias a las redes sociales. "Hemos detectado un problema en la sociedad y es que la gente habla y no se involucra y no sabe lo que piensa el resto de gente", declara.
"Por ejemplo, quedamos los jueves en la universidad a las 11 a hablar; por quien pase por allí le decimos: "Oye, ¿qué opinas de esto?' y ponemos carteles y no viene nadie porque la gente no quiere hablar", complementa el universitario explicando la actividad que intenta realizar para fomentar el diálogo interpersonal.
El joven expone otro ejemplo para hacer hincapié en la problemática: el descontento que expresa la sociedad norteamericana en redes sociales frente a la administración Trump. "Pareciera que ya no hay gente; debería haber manifestaciones masivas, pero solo están en las redes sociales", complementa.
Una sociedad atontada
Finalmente, Bardón subraya cómo las plataformas digitales disocian a los individuos a tal punto que se disocian totalmente. Una escena muy recurrente en nuestro diario vivir. "Tú ves la gente en los autobuses scrolleando TikTok o Instagram y tiene la misma cara que tiene la gente en China en el siglo XIX fumando opio, completamente fuera de su mente, de su vida, y es verdaderamente triste.", agrega.
"Con esta perspectiva filosófica de la situación, lo más distante posible, pero a la vez es muy interesante y hay que involucrarse en ese sentido; hay que saber qué pasa, cómo funciona y todo eso", concluye.
