Alis, joven, vive en Madrid pero trabaja con el horario de México: "Trabajo aproximadamente de 18:00 a 02:00, es lo mejor que me ha pasado en la vida"
Se trata de diseña rutinas que se adapten a tu estilo de vida y a tus niveles de energía.

La globalización y el teletrabajo han cambiado por completo la forma en la que muchas personas organizan su vida. Un ejemplo claro es el de Alis, una joven creadora de contenido que vive actualmente en Madrid, pero trabaja con horario de México, lo que implica una diferencia de hasta ocho horas respecto a España.
En un vídeo publicado en su cuenta de TikTok, @alis_ep, explica cómo es su día a día con una rutina poco convencional que va, aproximadamente, de las seis de la tarde a las dos de la madrugada. Lejos de verlo como un sacrificio, Alis lo define sin rodeos: “Es lo mejor que me ha pasado en la vida”. Eso sí, reconoce que adaptarse no ha sido sencillo y que el proceso ha requerido tiempo, paciencia y, sobre todo, mucha honestidad consigo misma.
Para entender por qué este horario le encaja tan bien, hay que conocer algo clave de su personalidad. Alis se define como una persona profundamente nocturna. “No me hagas despertarme temprano porque no existo antes de las nueve de la mañana, no soy ser humano”, confiesa con humor en el vídeo.
Para ella, madrugar nunca ha sido sinónimo de productividad, mientras que las tardes y las noches son el momento en el que surgen sus mejores ideas. Trabajar hasta altas horas no le pesa; al contrario, le resulta natural. Mientras que para otros el desvelo supone un desgaste, para Alis las horas nocturnas son su terreno creativo, el espacio donde su energía fluye con más claridad.
Aceptar una rutina diferente sin culpa
Pese a que el horario se ajusta a su biología, Alis admite que el cambio no ha sido inmediato ni sencillo. Uno de los mayores retos ha sido aceptar una rutina distinta sin sentirse mal por ello. En una sociedad donde madrugar suele asociarse al éxito y la disciplina, trabajar de tarde-noche puede generar cierta sensación de ir a contracorriente.
“Ha sido un poco complejo aceptar una rutina sin sentirme mal”, reconoce. Ese proceso de adaptación implica cuestionar ideas muy arraigadas sobre cómo “debería” organizarse el día y permitirse construir una dinámica propia, aunque no encaje con lo habitual.
Alis lleva poco tiempo viviendo en Madrid y todavía está explorando cómo encajar sus mañanas en esta nueva etapa. Con un horario laboral nocturno, las primeras horas del día adquieren otro significado: no son para correr, sino para elegir con cuidado qué hacer y cuándo hacerlo.
Diseñar rutinas que tengan sentido
Poco a poco, va diseñando una estructura que respete sus ritmos y niveles de energía, sin imponerse exigencias innecesarias. Con su vídeo Alis quiere lanzar el mensaje de que no todas las rutinas funcionan para todas las personas. En su reflexión, invita a dejar de compararse con el vecino o con el famoso “club de la mañana”.
“Si a ti te funciona despertarte temprano, increíble. Si a ti te funciona ir a un ritmo más lento y ser más productivo en la tarde, también increíble”, afirma. Para ella, el verdadero cambio llegó cuando dejó de pelearse con una estructura que no le funcionaba y empezó a escuchar a su cuerpo.
Alis no idealiza su situación. Reconoce que su vida, ahora mismo, es “rara”, diferente a la norma. Pero también tiene claro que esa rareza no es algo negativo. Al contrario, es el resultado de haber diseñado una rutina alineada con su estilo de vida, su energía y sus necesidades reales.
