Andrés, socio del Real Madrid desde hace más de 40 años: "Hay partidos en los que escucho más inglés que español"
"El Bernabéu se está convirtiendo en una atracción turística casi más que en un estadio de fútbol".

La masificación turística suele asociarse a barrios históricos colapsados, playas abarrotadas o centros urbanos saturados. Sin embargo, hay espacios donde el fenómeno también empieza a generar debate entre quienes los frecuentan desde hace décadas: los grandes estadios de fútbol.
La enorme popularidad internacional de clubes como el Real Madrid o el Barça ha convertido el hecho de acudir a ver un partido en el estadio en una experiencia cada vez más demandada por visitantes de todo el mundo, llegando a transformar la experiencia tradicional de los aficionados.
Andrés, de 63 años, lleva prácticamente toda la vida entrando al estadio Santiago Bernabéu. Heredó la afición de su padre, quien ya era socio del club, y durante décadas ha acudido regularmente a ver jugar al equipo. Sin embargo, ahora reconoce que cada vez se siente más extraño en su propio estadio.
"La experiencia ha cambiado"
Andrés recuerda un Bernabéu muy distinto al actual. "Antes había turistas en las gradas, claro, pero eran una excepción. Ahora hay partidos en los que escucho más inglés que español". Según explica, buena parte de los visitantes proceden de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Latinoamérica y Asia. Y muchos aprovechan unos días en Madrid para "hacer el check y ver jugar al Real Madrid".
"No tengo nada contra ellos, al contrario. Entiendo perfectamente la ilusión. Pero la experiencia ha cambiado", explica. "Antes venías a animar; ahora muchos vienen a hacerse fotos", censura.
"Hay gente que se pasa medio partido grabando vídeos"
Lo que más le llama la atención a Andrés es la forma en que algunos aficionados viven el encuentro. "Hay gente que se pasa medio partido grabando vídeos, haciendo fotos o enseñando el estadio por videollamada", relata.
Para Andrés, el cambio no tiene tanto que ver con la nacionalidad de los asistentes, sino con "la transformación del fútbol en un producto global". "Cuando realmente no sientes los colores vienes a ver un espectáculo, no a animar a tu equipo. Y eso se nota en las gradas y lo cambia todo", asegura el madridista.
"Es frustrante estar en tu asiento de toda la vida y ver cómo todo cambia a tu alrededor. A veces parece que para muchos el partido es casi secundario, que lo importante es demostrar que han estado allí", critica el aficionado.
"El Bernabéu se está convirtiendo en una atracción turística"
El madridista considera que esta tendencia no es exclusiva del Santiago Bernabéu, sino que es un fenómeno especialmente visible en clubes con una gran proyección internacional: "Pasa en muchos sitios. También ocurre en grandes estadios europeos y en el Camp Nou cuando el Barça juega en casa".
Además, Andrés insiste en que no se trata de rechazar a quienes visitan Madrid para ver un partido. "El problema no son los turistas. El problema es cuando los aficionados de siempre empiezan a sentirse minoría en su propia casa y cuando eso se nota en el campo", apunta el madridista.
"La cosa es que el Bernabéu se está convirtiendo en una atracción turística casi más que en un estadio de fútbol", critica, dando voz a una sensación que, asegura, también se comenta entre otros socios veteranos.
Y concluye con una reflexión que resume su preocupación: "El fútbol siempre ha sido parte de la identidad de esta ciudad. Cuando eso se va perdiendo, también cambia la experiencia de quienes llevamos toda la vida aquí, se diluye la tradición, los valores y la pasión que se percibe en el estadio".
