Borja, experto en franquicias, sobre lo que puedes montar con 10.000 euros: "Tienes que ir a buscar algo que sea súper escalable"
La clave es identificar formatos sencillos, de bajo coste y fácilmente replicables.
Emprender no es un camino sencillo ni inmediato. Requiere capital, paciencia y una elevada tolerancia al riesgo, especialmente en los primeros meses, cuando los gastos se acumulan y la rentabilidad aún no llega. Por eso, incluso quienes cuentan con ahorros suelen buscar fórmulas que minimicen la incertidumbre, priorizando modelos de negocio probados y capaces de crecer sin disparar la inversión inicial.
Emprender con poco capital es posible, pero exige elegir bien: esa es la tesis que repite Borja España, divulgador en franquicias y fundador de proyectos como Mahalo Poké y la plataforma Rolty. Ante quienes buscan iniciar un negocio con apenas 10.000 euros, el emprendedor advierte que la clave no es montar algo ambicioso desde el primer día, sino identificar formatos sencillos, de bajo coste y fácilmente replicables.
Según el propio Borja, el primer filtro es la escalabilidad: “Tienes que ir a buscar algo que sea súper escalable”, resume en uno de sus vídeos en redes sociales. Un negocio escalable es, en esencia, aquel que puede aumentar ingresos sin que los costes crezcan en la misma proporción. Se trata de un rasgo típico de las plataformas digitales, pero también de formatos físicos replicables cuando se gestionan con foco en la ubicación y la estandarización.
¿Qué modelos son compatibles?
Borja pone ejemplos prácticos y de bajo coste de entrada: servicios básicos o limpiezas exprés, un quiosco de café, máquinas vending o los típicos stands que ves en los pasillos en los centros comerciales, entre otros. La ventaja es que, si se localizan buenas ubicaciones, la réplica es rápida: “Tu labor es encontrar las mejores ubicaciones”, dice el experto, porque cada nueva máquina o puesto apenas suma costes de implementación.
Los números respaldan la teoría: el negocio de vending, por ejemplo, exige una inversión inicial notable por máquina, pero cada unidad puede generar rentabilidades mensuales que oscilan alrededor de los 500–600 euros netos en casos favorables, lo que acorta el tiempo de amortización si se consigue una red de ubicaciones adecuadas. Eso sí, para que el proyecto sea realista con 10.000 euros habrá que priorizar asociaciones, leasing de máquinas o arranques muy acotados.
Otro caso que se ha vuelto viral en redes es el de emprendedores que abren lavanderías autoservicio con un número reducido de máquinas. Marcar la diferencia con la ubicación y la operativa automatizada permite que locales modestos alcancen facturaciones mensuales que cubran los costes y abran la puerta a replicar el modelo en otros barrios. El sector de lavanderías, además, es un ejemplo de franquicias low cost que ofrecen soporte y estandarización para acelerar ese crecimiento.
No obstante, muchos inversores suelen apostar por marcas consolidades ya que eso reduce la incertidumbre del lanzamiento y acelera la curva de aprendizaje. La conclusión de Borja España es directa: con 10.000 euros no se trata de competir por el local más grande ni por la carta más extensa, sino de encontrar un formato simple, replicable y que, con el tiempo y buenas ubicaciones, pueda multiplicarse.