Un pueblo de Salamanca busca familia para gestionar su única tienda con vivienda gratis incluida: piden que venda vinos, quesos y embutidos locales y que reparta a domicilio a los mayores de 65
"Tiene que ser algo que dinamice el pueblo".

Abunda este tipo de anuncios. Se juntan las necesidades de la 'España Vaciada' con las de familias a las que no les da el alto coste de vida y de vivienda en las grandes ciudades, y quieren comenzar una nueva vida en un pueblo. Si buscas emprender en el medio rural, Morille (Salamanca) puede ser tu lugar.
El Ayuntamiento de este municipio de 230 habitantes, a solo 20 kilómetros de la capital salmantina, ha sacado a licitación la gestión de su única tienda municipal. La oferta incluye vivienda gratuita en la planta superior del inmueble y un canon base de cero euros.
"El objetivo es contar con un servicio absolutamente necesario en el municipio", explica el alcalde, Manuel Ambrosio al diario regional La Gaceta de Salamanca. Pero no se trata solo de abrir un ultramarinos: el Consistorio quiere convertir el espacio en una gastrotienda y punto de encuentro vecinal.
Canon cero y contrato de hasta diez años
La licitación parte con un presupuesto base de cero euros. Es decir, el adjudicatario no pagará alquiler, aunque puede ofrecer un canon mensual como mejora, con una puntuación máxima de 20 puntos en el proceso, cuya información y documentación la puedes encontrar en la web del Ayuntamiento.
El contrato inicial será de un año, con posibilidad de prórroga hasta un máximo de diez años. Una estabilidad poco habitual en este tipo de iniciativas rurales. El plazo para presentar ofertas finaliza el próximo 2 de marzo.
Qué piden: productos locales y reparto de mayores
Entre las condiciones obligatorias figura la creación de una sección específica de productos de la tierra y delicatessen. El Ayuntamiento quiere que la tienda venda:
- Vinos y quesos de Salamanca.
- Embutidos y repostería tradicional.
- Miel y huevos de productores locales.
- Productos frescos y de proximidad.
El objetivo es reforzar la economía del entorno y convertir la tienda en escaparate gastronómico.
Además, el concesionario deberá ofrecer reparto a domicilio a vecinos mayores de 65 años o con problemas de movilidad. También tendrá que facilitar pedidos por teléfono, WhatsApp o correo electrónico. Se admitirán pagos en efectivo, tarjeta o Bizum.
Abierta todo el año y mínimo 40 horas semanales
La tienda deberá abrir los doce meses del año, con un horario mínimo de 40 horas semanales distribuidas en al menos cinco días, incluyendo sábados y festivos entre semana, en turnos de mañana y tarde.
Para el alcalde, la iniciativa no es simbólica. "Tiene que ser algo que dinamice el pueblo". La tienda es el único establecimiento comercial de Morille y aspira también a atraer a vecinos de la comarca.
Turismo y oportunidad de negocio
Así que esta oferta no solo busca atraer a nuevos habitantes o visitantes, sino convertirse en una población referente en turismo rural y gastronomía local.
De hecho, parte del camino está recorrido, lo que aumenta la posibilidades de éxito del negocio. Aunque el municipio tiene poco más de 200 vecinos, cuenta con varias casas rurales y recibe peregrinos y turistas interesados en la cultura y la gastronomía local. Eso amplía el potencial del negocio más allá del consumo estrictamente vecinal.
El Ayuntamiento defiende la viabilidad económica del proyecto. "No solo proporcionará productos esenciales, sino que actuará como punto de encuentro y dinamizador de la vida social y económica", subraya Ambrosio.
En un contexto de despoblación rural, la fórmula combina vivienda gratuita, estabilidad contractual y apoyo institucional. Para quien quiera cambiar de vida o emprender en el campo, Morille pone sobre la mesa una tienda lista para abrir… y un pueblo dispuesto a llenarla.