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¿A esta es?: Trump afirma que las conversaciones con Irán se reanudarán hoy

¿A esta es?: Trump afirma que las conversaciones con Irán se reanudarán hoy

El posible consenso buscar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y la neutralización del programa nuclear iraní, aunque persisten serias dudas sobre su viabilidad. Dice EEUU que sus socios en Oriente Medio le han pedido moderación.

El presidente de EEUU, Donald Trump, sostiene un paraguas tras desembarcar del Air Force One en la Base Conjunta Andrews (Maryland, EEUU), el 2 de agosto de 2026.
El presidente de EEUU, Donald Trump, sostiene un paraguas tras desembarcar del Air Force One en la Base Conjunta Andrews (Maryland, EEUU), el 2 de agosto de 2026.Daniel Heuer / Reuters

Aparcando a su retórica ultrabelicista de las últimas semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la suspensión de una masiva operación militar que tenía planeada contra Irán, a petición de sus principales aliados en el Golfo Pérsico y del propio gobierno de Teherán. Ahora, en cambio, lo que se viene es una negociación diplomática, de nuevo. Sí, ya hemos estado aquí mil veces desde que Israel y EEUU lanzaron su ofensiva contra Irán, el 28 de febrero pasado, así que nadie sabe si a esta es. 

De momento, el mandatario republicano ha anunciado esta madrugada que las conversaciones diplomáticas con el régimen de los ayatolás se reanudarán. Sin más detalles. 

Según reveló Trump a través de sus redes sociales y en declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, las Fuerzas Armadas de Washington y de Tel Aviv tenían previsto lanzar lo que calificó como "el mayor ataque militar desde la Segunda Guerra Mundial", centrado principalmente en la infraestructura energética y de misiles iraní. Sin embargo, tras intensas gestiones diplomáticas de última hora encabezadas por Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, el presidente norteamericano decidió dar un paso atrás para otorgar una oportunidad a las negociaciones de paz.

"Nos han pedido -tanto Irán como otros países de Medio Oriente- que frenemos cualquier ataque, dado que se han acordado los parámetros de un acuerdo", afirmó Trump. "Con base en esta solicitud, he aceptado cancelar la ofensiva para el beneficio futuro del mundo y la supervivencia de un Irán próspero, sujeto a que podamos cerrar un acuerdo rápidamente".

La presión decisiva de las monarquías del Golfo

El cambio de postura de la Casa Blanca se produjo tras una crucial conversación telefónica mantenida entre el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, y el presidente Trump. Fuentes diplomáticas regionales confirmaron a la agencia AP que los líderes del Golfo expresaron su profunda inquietud por las consecuencias desastrosas de una escalada militar de tal magnitud. La principal preocupación de Riad y sus vecinos reside en que un ataque masivo contra Irán desencadenaría represalias inmediatas del régimen persa o de sus milicias aliadas contra la infraestructura petrolera de las monarquías de la zona.

Un eventual conflicto generalizado en la región no solo pondría en peligro la estabilidad del Golfo Pérsico, sino que amenazaría con bloquear otros pasos marítimos vitales como el estrecho de Bab el-Mandeb en el mar Rojo, afectando gravemente el comercio marítimo internacional y haciendo tambalear la economía mundial.

"Le pregunté al príncipe heredero: '¿Qué prefieren que hagamos?'", relató Trump a los periodistas tras su regreso a Washington. "Dijeron que preferían un acuerdo antes que un ataque, porque en una guerra nunca se sabe a dónde conducen las escaladas".

"Dijeron que preferían un acuerdo antes que un ataque, porque en una guerra nunca se sabe a dónde conducen las escaladas"
El buque Epaminondas, durante su incautación por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el estrecho de Ormuz, el 24 de abril de 2026.
El buque Epaminondas, durante su incautación por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el estrecho de Ormuz, el 24 de abril de 2026.Meysam Mirzadeh /Tasnim / WANA vía REUTERS

El nudo gordiano: otra vez el estrecho de Ormuz

El núcleo del marco de negociación que se analiza actualmente gira en torno a dos demandas centrales de Washington: el fin definitivo de la amenaza nuclear iraní y el desbloqueo inmediato y total del estrecho de Ormuz.

Este angosto paso marítimo, por donde transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo antes de la contienda, ha permanecido sumido en un caos operativo desde el inicio de las hostilidades. Pese al alto el fuego temporal pactado a mediados de junio, la tregua se desmoronó rápidamente cuando Teherán reanudó sus ataques contra buques comerciales que, según las autoridades iraníes, transitaban de forma "no autorizada". 

Aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo transitaban por el estrecho antes de que comenzara la guerra y el tráfico marítimo aumentó tras el alto el fuego, lo que resultó en la liberación de 200 millones de barriles durante la pausa de las hostilidades.

Los mediadores de Qatar y Omán intentan hilvanar un marco compromisorio en el que Estados Unidos levante su bloqueo naval y permita a Irán reanudar sus exportaciones de crudo a cambio de garantías absolutas para la navegación comercial y la verificación de su programa nuclear.

No obstante, las señales provenientes de Teherán continúan siendo contradictorias. Mientras algunos voceros diplomáticos participan en los contactos indirectos, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, advirtió que el Estrecho de Ormuz "de ninguna manera volverá al statu quo previo al conflicto", subrayando que Irán mantendrá su capacidad de disuasión. Un "entendimiento" con Omán sobre una nueva ruta de navegación, como se anunció el domingo, no significaba que Ormuz se reabriría. Los barcos han intentado desplazarse a lo largo de la costa omaní, aunque Irán ha advertido a las embarcaciones que no utilicen rutas no designadas, lo que amenaza su control sobre el estrecho.

Cinco meses de guerra y presión política interna

Las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán se desencadenaron de forma abierta a finales de febrero de 2026, con ataques aéreos coordinados dirigidos a neutralizar la capacidad de misiles y el programa nuclear del régimen iraní.

Sin embargo, a medida que el conflicto se ha prolongado a lo largo de cinco meses sin una victoria militar decisiva, los costos para la administración estadounidense han comenzado a elevarse. La inestabilidad en los mercados energéticos globales y la volatilidad de los precios del petróleo se han convertido en un motivo de preocupación interna para la Casa Blanca, de cara a las decisivas elecciones legislativas de medio mandato programadas para noviembre de este año. En ellas, los republicanos podrían perder o la Cámara de Representantes o el Senado (ambas es complicado, a tenor de las encuestas). 

A pesar de la pausa táctica en los ataques, Trump advirtió que la fuerza militar estadounidense permanece en estado de máxima alerta: "Estados Unidos está armado y preparado para actuar contra la República Islámica de Irán si no se logra cerrar un acuerdo en un plazo muy breve".

Analistas internacionales señalan que el margen para la diplomacia sigue siendo sumamente estrecho. El escepticismo de Israel sobre el cumplimiento iraní de cualquier pacto y la desconfianza mutua entre Washington y Teherán plantean seria duda sobre si este freno de última hora conducirá a un acuerdo de paz duradero o simplemente pospondrá un enfrentamiento militar de proporciones inéditas.

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