Un reputado sumiller responde a qué vino le pondría a unos extraterrestres si tuviera que convencerles de no destruir la Tierra
El experto ve un creciente interés por los vinos "con personalidad, una historia detrás y un claro vínculo con el territorio".

"Se consume menos vino que hace unas décadas, pero también existe un interés creciente por beber mejor". Así lo constata el sumiller Ferran Centelles, quien durante 13 años desempeñó esa función en elBulli, en una entrevista en CaterNews.
Centelles, quien actualmente es miembro de elBullifoundation y colabora con la crítica británica Jancis Robinson, asegura en la charla que "el vino de consumo cotidiano, sin identidad ni origen, está perdiendo peso", pero que sí nota interés por los vinos "con personalidad, una historia detrás y un claro vínculo con el territorio".
"Veremos un mayor protagonismo de opciones por copas y un consumo más ocasional, pero también más consciente", vaticina.
A un experto como él, seguramente le vengan miles de referencias a la mente cuando se le pide que recomiende un vino. De ahí que en la entrevista le propusieran jugar a imaginarse que llegan unos extraterrestres que desconocen qué es el vino y tuviera que elegir cuál servirles para convencerles de que no destruyan nuestro planeta.
El sumiller no se decanta ni por uno carísimo ni por uno superselecto. De hecho, su respuesta va en otra línea: "No les serviría una copa".
"Me sentaría con ellos y beberíamos de la misma botella. Antes que una bebida, les explicaría que el vino es un lubricante social. Es una excusa para conversar, para celebrar, para reconciliarse, para regalar y para compartir tiempo con los demás", prosigue.
Según Centelles, si tras eso los extraterrestres entienden "que somos capaces de convertir un simple zumo de uva fermentado en cultura, hospitalidad y amistad, quizá decidirían no destruir el planeta".
Ocho supervinos
En España esto se tiene bien interiorizado. Nuestro país ofrece "valor a nivel cualitativo a todos los niveles, empezando por la diversidad estilística y pasando por el extenso catálogo de variedades locales, arropado siempre por la diversidad climática, de suelos y de formas de interpretar".
Estas palabras pertenecen a la Guía Peñín, una de las grandes referencias, que hace unos días seleccionó los mejores vinos españoles de cara a 2027.
En ella, ocho vinos acaban de alcanzar la máxima calificación, los 100 puntos. Son dos espumosos (Manuel Raventós Negra Magnum 2018 y Llopart Llegat Familiar 2012), tres generosos (La Bota de Manzanilla Pasada Nº130, Barbadillo Reliquia Amontillado y Don PX Ginés Liébana 1943), dos tintos (Pico Ferreira 2024 y L´Ermita 2024) y un único blanco (Lapena 2023). Quizá probando alguno de ellos los hipotéticos marcianitos quisieran, directamente, quedarse a vivir.
