Científicos denuncian la desinformación médica dirigida a fumadores: "Les confunden sobre los riesgos, vapear es menos perjudicial"
Las exitosas campañas para reducir el vapeo entre los jóvenes han tenido como efecto colateral que una parte importante de la población haya interiorizado que fumar y vapear es igual de dañino, algo que no es cierto.

ScienceLine, medio digital especializado en periodismo científico y de salud vinculado a la Universidad de Nueva York (EEUU), ha publicado un artículo en el que denuncia que la existencia de desinformación en torno al vapeo.
Una de las principales conclusiones del texto es que a pesar de que existe consenso científico respecto a que el cigarrillo electrónico, sin ser inocuo, es menos perjudicial que el tabaco tradicional, gran parte de los fumadores adultos piensan de manera errónea que vapear es igual o incluso más peligroso que el tabaco.
El principal motivo por el que muchas personas tienen ese concepto equivocado del vapeo es que muchos departamentos de salud pública han centrado su comunicación en frenar el vapeo entre menores, cayendo esa estrategia en la difusión de mensajes poco matizados poco matizados acerca de los riesgos del cigarrillo electrónico.
Ese tipo de campañas han sido muy exitosas a la hora de reducir el vapeo entre los jóvenes. Sin embargo, han tenido como efecto colateral que una parte importante de la población haya interiorizado que fumar y vapear es igual de dañino, algo que no es cierto.
"Hoy muchos fumadores están confundidos sobre los riesgos relativos de vapear frente a fumar, a pesar de que la evidencia científica es clara en que vapear es menos perjudicial", subrayan al respecto desde ScienceLine.
El principal daño del tabaco proviene de la combustión
El artículo también deja claro que el principal daño del tabaco proviene de la combustión, responsable de la inhalación de miles de sustancias tóxicas y carcinógenas. El vapeo, al no implicar combustión, es menos nocivo.
En ese sentido, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo de Francia (ANSES) ha publicado recientemente un estudio en el que se apunta, por el motivo explicado en el párrafo anterior, al vapeo como una herramienta de reducción de riesgos para los fumadores.
En concreto, la agencia francesa reconoce que si un fumador tiene dificultades para dejar de fumar, el vapeo puede constituir una solución alternativa provisional durante el proceso de abandono total de consumo de nicotina.
