Ábalos, más Ábalos que nunca ante el juez: de presumir de sus "muchísimas oportunidades" para fugarse a defender su inocencia "aunque sé que no es creíble"
El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE declaró ante el juez Leopoldo Puente en el Tribunal Supremo antes de entrar en la cárcel. Su testimonio da para mil y una claves.

José Luis Ábalos, ante el juez, fue más José Luis Ábalos que nunca. El exministro de Transportes y exsecretario de Organización entró en la cárcel en noviembre por su presunta implicación en la trama de las mascarillas. Pero horas antes de que ello ocurriera, prestó declaración ante el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente. Ante él, dejó mil y una sentencias que ahora se han conocido.
A punto de cumplir tres meses en Soto del Real, desde donde 'regala' algunas reflexiones llamativas en sus redes, Europa Press y otros medios han accedido a su declaración. En ella, José Luis Ábalos insistió en su defensa y recurrió a más de un 'clásico' en su discurso de los últimos meses.
Sabedor de que el riesgo de fuga podría sentenciar su entrada en prisión Ábalos rogó al magistrado Leopoldo Puente, alegando que había tenido antes "muchísimas oportunidades" de fugarse y no lo hizo. Pero lo confesó 'a lo Ábalos': "No tengo dónde ir, en ninguna parte del mundo. No he hecho ningún intento".
Aquel 27 de noviembre, José Luis Ábalos ya contaba con la opinión en contra de la Fiscalía Anticorrupción, que solicitó cárcel tanto para él como para su exasesor Koldo García. Ambos acabarían entrando en Soto del Real horas después y ahí siguen a la espera de juicio y con el temor de largas penas de cárcel por su presunto papel en la trama de las mascarillas.
Mezclando su 'yo' retador y su 'yo' más humilde, Ábalos defendió en el Supremo que "sigo manteniendo mi inocencia. Ya sé que no es creíble, pero ese afán por demostrarla hace que permanezca en mi país. Ese afán es el que me hace estar aquí, defendiéndome. No me puedo defender fuera".
"Si se me quiere plantear algún escarmiento o una pena anticipada, si ese es el propósito, lo puedo entender, pero humanamente no lo entiendo. No he hecho ningún intento. No tengo dónde ir. Saben perfectamente cuáles son mis medios de vida", aseguró entonces.
El que fuera ministro de Transportes afirmó que todo el mundo conocía cuáles eran sus ingresos y en qué se los gastaba. "Se conoce todo. Si hubiera querido fugarme he tenido muchísimas oportunidades. Pero no le he pedido un solo permiso para salir de España para disfrutar de unas vacaciones con mis hijos, a los que se las he negado", añadió.
El que fuera diputado valenciano —ya renunció al acta para 'jubilarse' de la política— se intentó agarrar a ese rol, el de parlamentario en el Congreso, como otra vía para evitar ser encarcelado. "Estoy todas las semanas en el Congreso, y cuando no, vivo en la práctica un arresto domiciliario en casa, de donde no salgo porque tengo presencia mediática día y noche como una actuación parapolicial", lamentó.
Además, el exministro criticó que las acusaciones e incluso la unidad investigadora llegasen a "decir" que disponía de un inmueble en el extranjero. "No tengo donde ir, no tengo segunda residencia. Después de esta semana en que se me ha dicho que podía ir a prisión, estoy aquí", apostilló.
